El vitral no es nada
sin la luz
de los ojos vidriosos
que comprende en pestañeos
la gran mentira del mundo.
Danhir
El vitral no es nada
sin la luz
de los ojos vidriosos
que comprende en pestañeos
la gran mentira del mundo.
Danhir
Un día,
los intelectuales
apolíticos
de mi país
serán interrogados
por el hombre sencillo
de nuestro pueblo.
Se les preguntará
sobre lo que hicieron
cuando la patria se apagaba
lentamente,
como una hoguera dulce,
pequeña y sola.
No serán interrogados
sobre sus trajes,
ni sobre sus largas
siestas
después de la merienda,
tampoco sobre sus estériles
combates con la nada,
ni sobre su ontológica
manera
de llegar a las monedas.
sobre la mitología griega,
ni sobre el asco
que sintieron de sí,
cuando alguien, en su fondo,
se dispone a morir cobardemente.
Nada se les preguntará
sobre sus justificaciones
absurdas,
crecidas a la sombra,
de una mentira rotunda.
Ese día vendrán
los hombres sencillos.
los que nunca cupieron
en los libros y versos
de los intelectuales apolíticos,
pero que llegaban todos los días
a dejarles la leche y el pan,
los huevos y las tortillas,
los que les cosían la ropa
los que les manejaban los carros,
les cuidaban sus perros y jardines,
y trabajaban para ellos,
Y preguntarán
“¿Qué hicisteis cuando los pobres
sufrían y se quemaba en ellos
gravemente, la ternura y la vida?”
Intelectuales apolíticos
de mi dulce país,
no podréis responder nada.
Os devorará un buitre de silencio
las entrañas.
os roerá el alma
vuestra propia miseria.
y callaréis,
Avergonzados de vosotros.
Otto René Castillo,


1
Reflexionando sobre una gota de rocío descubrí el secreto del mar.
4
Si eres pobre, no vayas con quien mide a los hombres con la vara de la riqueza.
5
Prefiero ser el soñador más humilde y con sueños menos claros que el rey de los que carecen de sueños y de deseos.
8
Ahorrar es ser generoso con todos menos con los avaros.
10
Un hombre que no puede caer más bajo que cuando convierte sus sueños en oro y plata.
14
Si quieres caminar hacia Dios, acércate a los demás.
16
Preservadme de quien dice: “Soy la luz que ilumina el camino a los demás” Pero acercadme a quien busca su camino a la luz de los demás.
20
Si el objetivo de la religión es obtener un premio, si el patriotismo responde a intereses egoístas y si se utiliza la educación como instrumento de lucro, prefiero ser ateo, apátrida e ignorante.
22
Unos oyen con los oídos, otros con el estómago, otros con el bolsillo y otros no oyen nada en absoluto.
25
La historia del hombre es nacer, casarse y morir. Pero viene un loco con extrañas ideas y dice que ha soñado con un mundo distinto cuyos seres más lúcidos sueñan con algo más que nacer, casarse y morir.
26
Quien nunca ha sembrado una simiente, ni ha puesto un ladrillo, ni ha tejido una prenda, pero se dedica exclusivamente a la política, constituye un desastre para su patria.
27
Cuando nos adornamos reconocemos nuestra fealdad.
36
Tener miedo al infierno es ya estar en el infierno, y desear el cielo es ya estar en el cielo.
42
¿Dónde acaba la canción del mar, en laplaya o en el corazón de quienes la escuchan?
51
Si quieres ver el valle, sube a la cima del monte, si quieres ver la cima del monte, elévate hasta las nubes, pero si quieres abarcar las nubes; cierra los ojos y piensa.
58
Tan unidos están el cuerpo y el alma como el cuerpo y su medio ambiente.
59
No te contentes con poco: quien lleve a la fuente de la vida un cántaro vacío, volverá con dos cántaros llenos.
62
La flor que crece hasta alcanzar las nubes no se marchitará jamás, y la canción que entonan los labios de las novias del amanecer no se perderá nunca.
68
Surgió una luz de mi oscuridad e iluminó mi camino.
69
Nuestras almas atraviesan espacios de la vida que no pueden medirse con ese invento del hombre que son las unidades de tiempo.
73
La poesía es la comprensión del todo. ¿Cómo vas a comunicársela entonces a quien no entiende más que una parte?
74
¡Con que seriedad aconseja el glotón al hambriento que soporte los tormentos del hambre!
78
El secreto de la canción está entre la vibración de la voz del que canta y el latir del corazón del que escucha.
83
Libradme de la sabiduría que no llora, de la filosofía que no ríe y del orgullo que no inclina la cabeza delante de un niño.
84
Hay entre nosotros asesinos que nunca han derramado ni una gota de sangre, y ladrones que jamás han robado, y mentirosos que siempre han dicho la verdad.
89
La ternura y la amabilidad no son signos de debilidad o de desesperación, sino muestras de fuerza y de decisión.
91
El salvaje que tiene hambre arranca una fruta del árbol y se la come. El ciudadano de la sociedad civilizada que tiene hambre le compra una fruta a uno que se la compró a otro que se la compró a su vez a quien la cogió del árbol.
92
Planté mi dolor en el terreno de la paciencia y obtuve frutos de felicidad.
95
La educación no siembra semillas en ti, pero hace que germinen tus semillas.
98
El entusiasmo es un volcán en cuya cumbre no crece nunca la hierba de la indecisión.
99
La inspiración consiste en ver una parte del todo con la parte del todo que hay en ti.
105
Me dicen:
“ Si ves dormir a un esclavo, no le despiertes, porque puede estar soñando con la libertad.” Y yo contesto: “Si ves dormir a un esclavo, despiértalo y háblale de la libertad”
109
El arte aparece cuando la visión íntima del artista y la manifestación de la naturaleza concuerdan para descubrir nuevas formas.
133
La pobreza es una imperfección temporal, paro la riqueza excesiva es una enfermedad crónica.
137
La poesía es un relámpago. Se convierte en una simple composición literaria cuando es una composición de palabras.
162
La mariposa seguirá volando por el campo y las gotas de rocío brillarán sobre la hierba, cuando las pirámides de Egipto se hayan derrumbado y ya no existan los rascacielos de Nueva York.
164
El comercio es un robo, excepto cuando es un intercambio.
203
La luz de las estrellas que se apagaron hace mucho tiempo siguen llegando a nosotros. Lo mismo sucede con los grandes hombres que murieron hace siglos, pero que aún nos hacen llegar las radiaciones de su personalidad.
204
Quien ha sabido granjearse el amor de los pobres es un rey de reyes.
207
Exigimos libertad de palabra y libertad de prensa, aunque no tengamos nada que decir ni nada que valga la pena imprimir.
209
La fuerza suele ir asociada con la tolerancia.
215
La piedra más sólida de un edificio es la que se encuentra en la parte inferior de los cimientos.
218
La indolencia de mi pueblo me enseñó a ser atrevido.
220
El auténtico hombre religioso no abraza una religión, y quien la abraza no tiene religión.
237
El alfarero puede moldear una jarra con arcilla, pero no puede hacerlo con arena ni con grava.
258
La realidad de la música radica en esa vibración que queda en los oídos una vez que el cantante acaba su canción y el músico deja de pulsar sus cuerdas.
281
Dios ha dado alas a vuestros espíritus para que vuelen por el inmenso cielo del amor y la libertad. ¡Qué triste es que cortéis vuestras alas con vuestras propias manos y que vuestro espíritu sufra arrastrándose por el suelo como un gusano!
PRESENTACIÓN.-
La búsqueda insistente por una explicación sobre la vida, nos lleva a preguntarnos de forma recurrente acerca de la naturaleza de la misma y en consecuencia acerca de la condición humana y su trascendencia.
Por tanto y por cuanto, les invitamos a observar críticamente esta humilde creación que sin vuestros aportes no tendrá ningún valor. Sean pues bienvenidos a esta telaraña de ideas.

En un país muy remoto, en plena Selva, se presentó hace muchos años un tiempo malo en el que el Camaleón, a quien le había dado por la política, entró en un estado de total desconcierto, pues los otros animales, asesorados por la Zorra, se habían enterado de sus artimañas y empezaron a contrarrestarlas llevando día y noche en los bolsillos juegos de diversos vidrios de colores para combatir su ambigüedad e hipocresía, de manera que cuando él estaba morado y por cualquier circunstancia del momento necesitaba volverse, digamos, azul, sacaban rápidamente un cristal rojo a través del cual lo veían, y para ellos continuaba siendo el mismo Camaleón morado, aunque se condujera como Camaleón azul; y cuando estaba rojo y por motivaciones especiales se volvía anaranjado, usaban el cristal correspondiente y lo seguían viendo tal cual.
Esto sólo en cuanto a los colores primarios, pues el método se generalizó tanto que con el tiempo no había ya quien no llevara consigo un equipo completo de cristales para aquellos casos en que el mañoso se tornaba simplemente grisáceo, o verdiazul, o de cualquier color más o menos indefinido, para dar el cual eran necesarias tres, cuatro o cinco superposiciones de cristales.
Pero lo bueno fue que el Camaleón, considerando que todos eran de su condición, adoptó también el sistema.
Entonces era cosa de verlos a todos en las calles sacando y alternando cristales a medida que cambiaban de colores, según el clima político o las opiniones políticas prevalecientes ese día de la semana o a esa hora del día o de la noche.
Como es fácil comprender, esto se convirtió en una especie de peligrosa confusión de las lenguas; pero pronto los más listos se dieron cuenta de que aquello sería la ruina general si no se reglamentaba de alguna manera, a menos de que todos estuvieran dispuestos a ser cegados y perdidos definitivamente por los dioses, y restablecieron el orden.
Además de lo estatuido por el Reglamento que se redactó con ese fin, el derecho consuetudinario fijó por su parte reglas de refinada urbanidad, según las cuales, si alguno carecía de un vidrio de determinado color urgente para disfrazarse o para descubrir el verdadero color de alguien, podía recurrir inclusive a sus propios enemigos para que se lo prestaran, de acuerdo con su necesidad del momento, como sucedía entre las naciones más civilizadas.
Sólo el León que por entonces era el Presidente de la Selva se reía de unos y de otros, aunque a veces socarronamente jugaba también un poco a lo suyo, por divertirse.
De esa época viene el dicho de que
todo Camaleón es según el color
del cristal con que se mira.
tomado de Bosque de Palabras
Creo en el Dios de las gaviotas
que empuja las olas con su barba de sal
En las múltiples formas que tienen los niños
para sonreír y creer en la vida de muchos ojos
En el perfume de los fantasmas
cuando el soldado nacido a la intemperie
recuerda las canciones de su madre
y se olvida de la bayoneta
y de los grandes buitres condecorados.
Creo en los besos y los caramelos
que se olvidan sobre los asientos
Y también creo que este camino que me ha tocado
no es el mejor pero me gusta
Me acompañan las mujeres que enloquecen de amor
las manitas pegajosas de mis hijos
los grandes árboles de brazos erguidos
y ese montón de instantes
en que me he distraído inevitablemente
y de pronto travieso
con el traje desnudo de mi amada
y siento todo el cuerpo precipitado
como un pez en un tubo de ensayo.
Finalmente y antes de iniciar el testamento
quiero dejar constancia de que sigo creyendo
Y creo por más tierra que me echen encima
en las tarimas desgastadas por el viento
en los demonios olvidados
en el hambre demasiado temprana
en el dios del asombro
en las grandes arremetidas polvorientas
en las puertas cerradas de las alcobas
en las canciones de cuna
en los párpados cerrados con un beso
Para creer que algún día
se van a podrir los baúles del odio
y van a germinar las flores sobre el cementerio.
Julio Jauregui
