jueves, 11 de junio de 2009

A las cuatro y media de la madrugada - Armando José Sequera



Lo que me pasó esta mañana fue de coger palco: yo andaba por Terrazas del Club Hípico, donde fui a llevar a una señora que, según me pareció, venía de ponerle los cuernos al marido. Cuando venía de regreso, a la altura del Centro Comercial Humboldt, me detuvo un hombre bien vestido, queme pidió que lo llevara a La Campiña. Pero cuando íbamos por la autopista, el hombre sacó una pistola y me dijo que le entregara todo el dinero que cargara. Y yo no sé donde me salió tanta valentía y le dije, más o menos con estas mismas palabras: "Mire, amigo, a esta hora, el que trabaja lo hace por pura necesidad. ¿Usted cree que si yo no tuviera necesidad andaría manejando un taxi de madrugada, en una ciudad que sin animo de ofenderle, está tan llena de ladrones y criminales? Yo tengo seis hijos y dos mujeres y tengo que estar pegado a este volante desde las ocho de la noche hasta las seis de la mañana. Mire la hora que es -las cuatro y media- y no he hecho gran cosa. Vea usted mismo mis bolsillos, vea mi cartera. No me eche esa vaina y dejemos este asalto para otro día, ¿sí...? Si usted quiere, yo lo llevo hasta donde me dijo y no le cobro nada. Yo entiendo su pobreza, pero entienda usted también la mía". El hombre se quedó pensativo y, después de guardarse la pistola, me dijo que lo perdonara, que él también estaba trabajando para mantener a su mujer y a sus dos hijas, y que una de las niñas sufría parálisis cerebral. Entonces se metió la mano en uno de los bolsillos de los pantalones y se sacó la billetera. Primero me mostró que no tenía dinero y después me pidió que viera una foto de su hija: Ahí llegamos a un acuerdo: convinimos en que yo le daba la mitad de lo que había producido y lo dejaba en Chacaíto, donde ya estabamos llegando, y el me dejaba ir en paz. Y así lo hicimos: Pero, cuando el hombre se bajó, el carro se me apagó. ¿Y tú sabes lo que hizo? Se devolvió, me regresó mi dinero y me dijo: "Coño, compadre, tenga; usted no merece que yo lo asalte". Y se fue.

2 comentarios:

Tarcila. o Claudia, depende dijo...

me has hecho sonreír.

Guara dijo...

Pero que anecdota!! Impresionante! Es una leccion de vida.Y hermosa la foto...