viernes, 1 de febrero de 2008

La manada y el rebaño. Hernán Peralta

Quizás haya que empezar por admitir que nosotros, como especie humana, no estamos ganados para vivir solos, necesitamos vivir con otros de nuestra misma especie. Parece bastante seguro que nuestros primeros padres coexistían, como otros mamíferos, en manadas. En aquellos tiempos se habitaba en las cavernas, se comía lo que se cazaba o se pescaba y, en los lugares de mucho frío, el abrigo eran cueros.
Es posible que estemos un tanto especulativos cuando se trata de entender cosas muy concretas, pero si la industria del video y del cine están recurriendo a los dinosaurios para legitimar valores y relaciones de esta sociedad, se vale que nosotros echemos mano a los progenitores ne nuestra especie para fundamentar una alternativa...
En las manadas se resuelve la subsistencia con una vida en común, con responsabilidades compartidas y cada quien cumpliendo su rol dentro del colectivo.
Al parecer el problema surgió cuando hubo cosas sin distribuir y unos cuantos empezaron a acapararlas y para continuar necesitaron consolidar un poder: legitimación de sus órdenes; fuerza de represión contra los inconformes, y embustes para validar su poder ante los demás. Es decir, adulterar la visión de la realidad con elementos donde las cosas que no se conocían o no se entendían se justificaran por la vía de la magia, la hechicería o poderes sobrenaturales. Ante la ignorancia del colectivo, suplieron la investigación y la información con imaginerías que alejaran a la gente de su propia realidad.
De este modo nos convirtieron de manada en rebaño. Es de imaginarse que entre los primeros animales domesticados por los seres humanos estuvimos los propios seres humanos.
Y eso ocurrió hace miles de miles de años. Pero sin duda, jamás volvimos a ser manada. Hemos continuado siendo rebaño con unos pocos pastores que determinan los campos donde nos desenvolvemos, la cantidad y la calidad de nuestros alimentos, la atención sanitaria, lo "necesario" para vivir mejor, lo justo o lo injusto, nuestros valores culturales, etc.
Con la metodología intentamos quebrar aquel momento lejano en que nos fueron transformando de manada en rebaño... y comenzar de nuevo, empezar por el principio, sin pastores.

1 comentario:

Charito dijo...

El Jueves por la noche estaba acostada con mi novio, el estaba triste... tenia una tristeza existencial, me decia q no entendia al mundo, como podiamos haber terminado en esto... como pudo ser q de vivir en estado naturaleza y armonia hayamos pasado a esto... trate de darle una respuesta, ninguna lo satisfizo. Lo de la manada y el rebaño, creo ahora, podria haberle explicado muchas cosas...