Ilustración: Casso En el principio es el grito. Nosotros gritamos.
Cuando escribimos o cuando leemos, es fácil olvidar que en el principio no es el verbo sino el grito. Ante la mutilación de vidas humanas provocada por el capitalismo, un grito de tristeza, un grito de horror, un grito de rabia, un grito de rechazo: ¡NO!
El punto de partida de la reflexión teórica es la oposición, la negatividad, la lucha. El pensamiento de la ira, no d4e la quietud de la razón; no nace del hecho de sentarse, razonar y reflexionar sobre los misterios de la existencia, hecho que constituye la imagen convencional de lo que es "el pensador".
Empezamos desde la negación, desde la disonancia. La disonancia puede tomar muchas formas: la de un murmullo inarticulado de descontento, la de las lágrimas de frustración, la de un grito de furia, la de un rugido confiado. La de un desasosiego, una confusión, un anhelo o una vibración crítica. Nuestra disonancia surge de nuestra experiencia, pero esa experiencia varía. A veces, es la experiencia directa de la explotación en la fábrica, de la opresión en el hogar, del estrés en la oficina, del hambre y la pobreza o la experiencia de la violencia o la discriminación. A veces lo que nos incita a la rabia es la experiencia menos directa de lo que percibimos a través de la televisión, los periódicos o los libros. Millones de niños viven en las calles. En algunas ciudades se asesina sistemáticamente a los niños de la calle como la única forma de reforzar el respeto por la propiedad privada. En 1998 los bienes de las 200 personas más ricas del mundo sumaban más que el ingreso total del 41 por ciento de la población mundial (constituida por 2.500 millones de personas). La brecha entre ricos y pobres se agranda, no sólo entre países sino al interior de los mismos. En 1960 los países con el quinto de personas más ricas del mundo contaban con uningreso per capita 30 veces mayor que el de aquellos con el quinto más pobre: para 1990 la proporción se había duplicado 60 a 1 y hacia 1995 llegaba a ser 74 a 1. El mercado de valores sube cada vez que aumenta el desempleo. Se encarcela a los estudiantes que luchan por la educación gratuita mientras que a los responsables activos de la miseria de millones de personas se los colma de honores y se les otorga títulos como los de general, secretario de defensa o presidente. Y la lista continúa. Nuestra furia cambia cada día de acuerdo con la última atrocidad. Es imposible leer el periódico sin sentir rabia, sin sentir dolor. Confusamente, tal vez, sentimos que estos no son fenómenos aislados, que entre ellos existe una relación, que son parte de un mundo defectuoso, de un mundo que está equivocado en algún aspecto fundamental. Vemos cada vez más personas mendigando en la calle mi8entras que los mercados de valores rompen nuevos récords y que los salarios de los gerentes de las empresas se elevan a alturas vertiginosas, y sentimos que los horrores del mundo no son injusticias casuales sino parte de un sistema que está profundamente equivocado. Hasta las películas de Hollywood (quizás de manera sorprendente) casi siempre comienzan con la presentación de un mundo fundamentalmente injusto antes de continuar reafirmándonos (lo que resulta menos sorprendente) que la justicia para el individuo puede ganarse por medio del esfuerzo individual. Nuestra ira no se dirige sólo contra acontecimientos particulares sino contra una impostura más general, contra el sentimiento de que el mundo está transtornado, de que el mu7ndo es en alguna forma falso. Cuando experimentamos algo particularmente espantoso, levantamos horrorizados las manos y decimos: "¡No puede ser! ¡No puede ser!". Sabemos que es verdad, pero sentimos que es la verdad de un mundo falso. ¿Cómo sería un mundo verdadero? Podemos tener una idea vaga: sería un mundo de justicia, un mundo en el que las personas pudieran relacionarse entre sí como personas y no como cosas, un mundo en el cual las personas podrían decidir su propia vida. Pero no necesitamos tener una imagen de cómo sería un mundo verdadero para sentir que hay algo radicalmente equivocado en el mundo que existe. Sentir que el mundo está equivocado no significa, necesariamente, que tengamos cabal idea de una utopí que ocupe su lugar. Tampoco implica un romanticismo del tipo "algún día vendrá mi príncipe", ni la idea de que aunque las cosas están mal, en algún momento accederemos a unh mundo verdadero, a alguna tierra prometida, a un final feliz. No necesitamos la promesa de un final feliz para justificar el rechazo de un mundo que sentimos equivocado. Este es nuestro punto de partida: el rechazo de un mundo al que sentimos equivocado, la negación de un mundo percibido como negativo. Debemos asirnos a esto.
Explicación del título: Hablando de los complejos problemas cubanos, una amiga francesa mezcló los términos crítica y política, inventando la palabra policritique. Al escucharla pensé (también en francés) que entre poli y tique se situaba la sílaba cri, es decir grito. Grito político, crítica política en la que el grito está ahí como un pulmón que respira; así he entendido siempre, así la seguiré sintiendo y diciendo. Hoy hay que gritar una política crítica, hay que criticar gritando cada vez que se lo cree justo: sólo así podremos acabar un día con los chacales y las hienas.
De qué sirve escribir la buena prosa,
De qué vale que exponga razones y argumentos
Si los chacales velan, la manada se tira contra el verbo,
Lo mutilan, le sacan lo que quieren, dejan de lado el resto,
Vuelven lo blanco negro, el signo más se cambia en signo menos,
Los chacales son sabios en los télex,
Son las tijeras de la infamia y del malentendido,
Manada universal, blancos, negros, albinos,
Lacayos si no firman y todavía más chacales cuando firman,
De qué sirve escribir midiendo cada frase,
De qué sirve pesar cada acción, cada gesto que expliquen la
Conducta
Si al otro día los periódicos, los consejeros, las agencias,
Los policías disfrazados,
Los asesores del gorila, los abogados de los trusts
Se encargarán de la versión más adecuada para consumo de
inocentes o de crápulas,
fabricarán una vez más la mentira que corre, la duda que se
instala,
y tanta buena gente en tanto pueblo y tanto campo de tanta
tierra nuestra
que abre su diario y busca su verdad y se encuentra
con la mentira maquillada, los bocados a punto, y va tragando
baba prefabricada, mierda en pulcras columnas, y hay quien
cree
y hay quien olvida el resto, tantos años de amor y de combate,
porque así es, compadre, los chacales lo saben: la memoria es
falible
y como en los contratos, como en los testamentos, el diario de
hoy con sus noticias invalida
todo lo precedente, hunde el pasado en la basura de un presente
traficado y mentido.
Entonces no, mejor ser lo que se es,
Decir eso que quema la lengua y el estómago, siempre habrá
Quien entienda
Este lenguaje que del fondo viene
Como del fondo brotan el semen, la leche, las espigas.
Y el que espera otra cosa, la defensa o la fina explicación,
La reincidencia o el escape, nada más fácil que comprar el diario
Made in USA
Y leer los comentarios a este texto, las versiones de Reuter o
De la UPI
Donde los chacales sabihondos le darán la versión satisfactoria,
Donde editorialistas mexicanos o brasileños o argentinos
Traducirán para él, con tanta generosidad,
Las instrucciones del chacal con sede en Washintong,
Las pondrán en correcto castellano, mezcladas con saliva
nacional
Con mierda autóctona, fácil de tragar.
No me excuso de nada, y sobre todo
No excuso este lenguaje,
Es la hora del Chacal, de los chacales y de sus obedientes:
Los mando a todos a la reputa madre que los parió,
Y digo lo que vivo y lo que siento y lo que sufro y lo que
Espero.
Diariamente, en mi mesa, los recortes de prensa: París,
Londres,
Nueva York, Buenos Aires, México City, Río. Diariamente
(en poco tiempo, apenas dos semanas) la máquina montada,
la operación cumplida, los liberales encantados, los
revolucionarios confundidos,
la violación con letra impresa, los comentarios compungidos,
alianza de chacales y de puros, la manada feliz, todo va bien.
Me cuesta emplear esta primera persona del singular, y más me
Cuesta
Decir: esto es así, o esto es mentira. Todo escritor, Narciso,se
Masturba
Defendiendo su nombre, el Occidente
Lo ha llenado de orgullo solitario. ¿Quién soy yo
Frente a los pueblos que luchan por la sal y la vida,
Con qué derecho he de llenar más páginas con negociaciones y
Opiniones personales?
Si hablo de mí es que acaso, compañero,
Allí donde te encuentran estas líneas,
Me ayudarás, te ayudaré a matar a los chacales,
Veremos más preciso el horizonte, más verde el mar y más
Seguro el hombre.
Les hablo a todos mis hermanos, pero miro hacia Cuba,
No sé de otra manera mejor para abarcar la América Latina.
Comprendo a Cuba como sólo se comprende al ser amado,
los gestos, las distancias y tantas diferencias,
las cóleras, los gritos: por encima está el sol, la libertad.
Y todo empieza por lo opuesto, por un poeta encarcelado,
Por la necesidad de comprender por qué, de preguntar y de
Esperar,
Qué sabemos aquí de lo qué pasa, tantos que somos Cuba,
Tantos que diariamente resistimos el aluvión y el vómito
De las buenas conciencias,
De los desencantados, de los que ven cambiar ese modelo
Que imaginaron por su cuenta y en sus casas, para dormir
Tranquilos
Sin hacer nada, sin mirar de cerca, la luna de miel barata con su isla
Paraíso
Lo bastante lejana para ser de verdad paraíso
Y que de golpe encuentran en su cielito lindo les cae en la
Cabeza.
Tienes razón Fidel: sólo en la brega hay derecho al
Descontento,
Sólo de adentro ha de salir la crítica, la búsqueda de fórmulas
Mejores,
Sí, pero de adentro es tan afuera a veces,
Y si hoy me aparto para siempre del liberal a la violeta, de los
no me creo excepción, soy como ellos, qué habré hecho por
Cuba más allá del amor,
Qué habré dado por Cuba más allá de un deseo, una esperanza.
Pero me aparto ahora de su mundo ideal, de sus esquemas,
Precisamente ahora cuando
Se me pone en la puerta de lo que amo, se me prohibe
Defenderlo,
Es ahora que ejerzo mi derecho a elegir, a estar una vez más y
Más que nunca
Con tu Revolución, mi Cuba, a mi manera. Y mi manera torpe,
A manotazos,
Es ésta, es repetir lo que me gusta o no me gusta,
Aceptando el reproche de hablar desde tan lejos
Y a la vez insistiendo (cuántas veces lo habré hecho para el
Viento)
En que soy lo que soy, y no soy nada, y esa nada es mi tierra
Americana,
Y como pueda y donde este signo siendo tierra, y por sus
Hombres
Escribo cada letra de mis libros y vivo cada día de mi vida.
Comentario de los chacales (vía México, reproducida con alborozo en Río de Janeiro y Buenos Aires): "El ahora francés Julio Cortázar… etc." De nuevo el patrioterismo de escarapela, cómodo y rendidor, de nuevo la baba de los resentidos, de tantos que se quedan en sus pozos sin hacer nada, sin ser oídos más que en sus casas a la hora del bife; como si en algo dejara yo de ser latinoamericano, como si un cambio a nivel de pasaporte (y ni siquiera lo es, pero no vamos a poner a explicar, al chacal se lo patea y se acabó) mi corazón fuera a cambiar, mi conducta fuera a cambiar, mi camino fuera a cambiar. Demasiado asco para seguir con esto; mi patria es otra cosa, nacionalista infeliz; me sueno los mocos con tu bandera de pacotilla, ahí donde estés. La revolución también es otra cosa; a su término, muy lejos, tal vez infinitamente lejos, hay una magnífica quema de banderas, una fogata de trapos manchados por todas las mentiras y la sangre de la historia de los chacales y los resentidos y los mediocres y los burócratas y los gorilas y los lacayos.
Y así es, compañeros, si me oyen en La Habana, en cualquier
parte,
hay cosas que no trago,
hay cosas que no puedo tragar en una marcha hacia la luz,
nadie llega a la luz si saca a relucir los podridos fantasmas del pasado,
si los perjuicios, los tabúes del macho y de la hembra
siguen en sus maletas,
y si un vocabulario de casuistas cuando no de energúmenos
arma la burocracia del idioma y los cerebros, condiciona a los
pueblos
que Marx y que Lenin soñaron libres por dentro y por fuera,
en carne y en conciencia y en amor,
en alegría y trabajo.
Por eso, compañeros, sé que puedo decirles
Lo que creo y no creo, lo que acepto y no acepto,
Esta mi policrítica, mi herramienta de luz,
Y en Cuba sé de ese combate contra tanto enemigo,
Sé de esa isla de hombres enteros que nunca olvidarán la risa y
La ternura,
Que las defenderán enamoradamente,
Que cantan y que beben entre turnos de brega, que hacen
Guardia fumando,
Que son los que buscó Martí, lo que firmaron con su sangre
Tantos muertos
A la hora de caer frente a chacales de dentro y a chacales de
Fuera.
No seré yo quien proclame al divino botón el coraje de Cuba y
Su combate;
Siempre hay alguna hiena maquinada de juez, poeta o crítico,
Lista a cantar las loas de lo que odia en el fondo de sus tripas,
Pronta a asfixiar la voz de los que quieren el verdadero diálogo,
El contacto
Por lo alto y por lo bajo: contacto con ese hombre que manda
En el peligro porque el pueblo
Cuenta con él y sabe
Que está ahí porque es justo, porque en él se define
La razón de la lucha, del duro derrotero,
Porque jugo su vida con Camilo y el Che y tantos que pueblan
De huesos y memorias la tierra de la palma;
Y también en contacto Con el otro, el sencillo camarada que necesita la palabra y el rumbo
Para impulsar mejor la máquina, para cortar mejor la caña.
Nadie espere de mí el elogio fácil,
Pero hoy es más que nunca tiempo de decisión y de aguas
Claras:
Diálogo pido, encuentro en las borrascas, policríticas diaria,
No acepto la repetición de humillaciones torpes,
No acepto risas de los fariseos convencidos de que todo anda
Bien después de cada ejemplo,
No acepto la intimidación ni la vergüenza. Y es por eso que
Acepto
La crítica de veras, la que viene de aquel que aguanta en el
timón,
de aquellos que pelean por una causa justa, allá o aquí, en lo
alto o en lo bajo,
y reconozco la torpeza de pretender saberlo todo desde un mero
escritorio
y busco humildemente la verdad en los hechos de ayer y de
mañana,
y te busco la cara, Cuba la muy querida, y soy el que fue a ti
como se va a beber el agua, con la sed que será racimo o canto.
Revolución hecha de hombres,
Llena estarás de errores y desvíos, llena estarás de lágrimas y
Ausencias,
Pero a mí, a los que tantos en horizontes somos pedazos de
América Latina,
Tú nos comprenderás al término del día,
Volveremos a vernos, a estar juntos, carajo,
Contra hienas y cerdos y chacales de cualquier meridiano,
Contra tibios y flojos y escribas y lacayos
En París, en La Habana o Buenos Aires,
Contra lo peor que duerme en lo mejor, contra el peligro
De quedarse atascado en plena ruta, de no cortar los nudos
Machetazo limpio,
Así yo sé que un día volveremos a vernos,
Buenos días, Fidel, buenos días, Haydée, buenos días mi Casa,
Mi sitio en los amigos y en las calles, mi buchito, mi amor,
Mi caimancito herido y más vivo que nunca,
Yo soy esta palabra mano a mano como otros son tus ojos o tus
Músculos,
Todos juntos iremos a la zafra futura,
Al azúcar de un tiempo sin imperios ni esclavos.
Hablémonos, eso es de hombres: al comienzo
fue el diálogo. Déjame defenderte
cuando asome el chacal de turno, déjame estar ahí. Y si no lo
quieres,
oye, compadre, olvida tanta crisis barata. Empecemos de nuevo,
di lo tuyo, aquí estoy, aquí te espero; toma, fuma conmigo,
largo es el día, el humo ahuyenta los mosquitos. Sabes,
nunca estuve tan cerca
como ahora, de lejos, contra viento y marea. El día nace.
Publicado en la revista Casa de las Américas, n º 67, julio-agosto de 1971, La Habana
La vida de los delfines es azul y feliz. Ondulan suaves entre las olas, fuertes y claramente alegres. El sol entra bailando en el agua, tantea sus cuerpos móviles. Ellos suben en saltos de estrella hasta el cielo encendido, caen en regueros musicales, ríen sus ojos infantiles contra la luz del aire, juegan y se divierten con la espuma de la tarde brillante.
De noche hablan dormidos mientras sueñan con torres y náufragos, con faros y antiguas piedras, con la oscura gente de los barcos, que pasan por la noche azul del mar.
Sentí los pasos de Bolívar, subícon él a la montaña, vi sus ojos nocturnos, que buscaban un alto en el camino, un fuego humilde, donde echarse a dormir cuentos de islas y astros.
Sentí los hombros duros de Bolívar, su cuerpo ágil, exacto, sus manos de pájaro silvestre.
Yo fui tras él a la batalla. Y vi un tropel de estrellas tras el duro galope de su potro.
Su voz me toca aún en cada paño de sabana, y su recuerdo fulgura en las playas, como un incendio lejano.
Abuelos
Ilustración: Tony Mendoza
Los abuelos son lentos como lagos. Navegan en ellos viejos botes, fantásticas canoas y hojas tristes, tan grandes y tan frágiles sus voces.
Los abuelos son ríos bajos, verdes pozas antiguas, piedras pulidas de la orilla.
La arena espesa de sus ojos. Las flores rotas que desgaja su risa. La brisa tenue de sus manos.
Entre un cuento y el otro, en su sonrisa de pañuelos se ven encajes y adioses lejanos.
Yo deseo que los millones de personas de nuestra tierra sean sanos y felices y los quiero ver crecer espiritualmente... Si sentimos la necesidad de tener máquinas, sin duda las tendremos. Toda máquina que ayuda a un individuo tiene justificado lugar, pero no debiera haber sitio alguno para máquinas que concentran el poder en las manos de unos pocos y tornan a los muchos en meros cuidadores de máquinas, si es que éstas no los dejan antes sin trabajo...
Palabras sueltas, quizás sin sentido e incoherentes, están en mi mente.
Hoy estoy aquí sentada, esperando, no se que No quiero hablar no quiero escuchar, Hoy pienso que no hay tiempo ya Hoy me desespero y lo veo pasar Hoy mi cuerpo se estremece al oler tan de cerca El enemigo entre mis caminos Sin temor avanza y nos acecha Pero mi tristeza me embarga, estoy impotente Me siento desarmada. Hoy estoy aquí desplomada, abismada.
Por un momento no soporté Y dejé que mi sentimiento aflorara Y peque, al no poderme controlar No pude callar y deje mi grito escapar Muchos dicen no era así Pero no pude callar, mi grito se ahogaba Quizás fue un error pero algo se amontonaba En mi pecho, y tenia que salir.
Creo que no soportaré Más hipocresía El mundo en el que suelo soñar es irreal Quizás por eso he sido ingenua He querido confiar en mí Y he vuelto a fallar, ni siquiera en mi sombra He debido confiar.
No quise llamarte No tenia nada bonito Para compartir Quise mejor escribirte Mi desdicha Mi desden
No me juzgues No trates de interpretar No le des vuelta a mis palabras Soy yo en este instante Quizás mañana No sea igual.
Tampoco preguntes Un porque, quizás no Podría explicar Escribo por no poder Hablar.
Yo imagino la América desnuda, -erótica es su armazón telúrica- erótico el perfil de sus pezones manando la fría leche de los páramos. eróticas sus venas: Amazonas, Plata, Orinoco, Paraná, Río Bravo, (Eva escapada a algún Demián imberbe)
América es la hembra que idealizo unas veces tendida la verde grama del estero, otras más, empinada, afincada en sus dedos que hunden sus mil samanes en el océano oculto donde flota su cuerpo, florecido y floreciente, y otras veces montado en una danta donde sin taparrabos cabalga la leyenda.
América es así: ¡Naturaleza! No con rostro de nieve, sí de piedra, no con voz de jilguero, sí de trueno, no con sexo de mula como quieren los que su savia maternal pretenden detener. No con húmedo cuerpo de paloma y sí con trepidente arquitectura feroz y femenina de pantera. No con luz de luciérnaga en los ojos sino con mil relámpagos de estrellas. América extendida para entrega que ha de fructificar en raza nueva. Pero América erguida con un lucero al norte de su rumbo en vez de aquella mano levantada como de libertad enmascarada que si no se calcina se congela. América con niños que sean niños, sin aquel santa claus de los que tienen todavía prohibida la emoción de la flecha, la angustia del tambor, el placer del torrente, porque son colibríes encerrados en bonita hosca jaula de quimeras.
Pero mi bella América desnuda que fue vírgen y novia, angelical y tierna, que es la de quetzacoalt ala del mito está en el gran día de esta era amanecida ya en mujer, su himen se le ha vuelto torrentera desde Cauthemoc, Desde Paramaconi, desde Tupac Amaru, desde Caupolicán el Araucano, desde el negro Miguel, desde Chirinos, desde Hidalgo y Morelos, San Martín y Bolívar, Miranda, Sucre, Girardot, Martí, y todos ellos…
Y desde el gran Sandino que ayer dobló su tallo para soltar semillas. y desde aquel Camilo colombiano con que Cristo se vino hasta mi Tierra. desde el Che de la Pampa que fue a la Sierra Maestra para volver de allá a hacerse símbolo cerca de donde estuvo Tiahuanaco. Y de los que como ellos la han preñado de veras porque aquí está el futuro: el Adán de esta Eva. Hoy me siento como ellos los varones como ustedes se sienten, porque somos los hombres los mestizos los que nacimos del encuentro de la cruz, del tambor y la flecha.
Yo imagino la América desnuda. ¡Que bella es y que tierna y cómo le palpita el corazón, aunque con oro se lo quieran petrificar los que no la comprenden! Hace falta más fuerza, más vigor, más sudor y más sangre ¡Para que para América!
Yo quiero que el hombre no muera de hambre, de odio, de olvido no quiero que haga la guerra yo quiero que llene sus manos con agua del cielo y luz de verano Yo quiero que el hombre sonría le cante a la sal de los días llevarían sus manos de viento al surco de tierras baldías que salga al camino de atrás de la vida Ven vamos a hacer un mundo nuevo con la juventud de la mañana es un arco iris este sueno la mas bella flor de mi ventana Vamos que ya va llegando el día que hay que engalanar las casas viejas toda la comarca es una fiesta saludando al mar con melodía Vamos mi amigo Vamos sembrando el camino Vamos mi hermano el camino esta esperando Vamos mi amigo vamos sembrando, sembrando vamos mi hermano vamos cantando, cantando Tus manos son de viento tus manos son de amigo
A los setenta años, ya achacoso sintió el maestro una gran ansia de paz. moría la bondad en el país y se iba haciendo fuerte la maldad. Se abrochó los zapatos.
Empaquetó las cosas necesarias. Pocas. Pero algo había que llevar. La pipa en que fumaba cada noche. El libro que leía a todas horas. Algo de blanco pan.
Gozó mirando el valle, y lo olvidó cuando la senda comenzó a ascender. Rumiaba el buey, alegre, hierba fresca mientras llevaba al viejo, pues iba muy de prisa para él.
Caminó cuatro días entre peñas hasta que un aduanero lo paró. “¿Alguna cosa de valor?” “Ninguna” “Es un maestro” dijo el joven guía del buey. Y el aduanero comprendió.
Y el hombre, en un impulso afectuoso aun preguntó: “¿Qué ha llegado a saber?” Y el muchacho explicó: “Que el agua blanda Hasta a la piedra dura acaba por vencer. Lo duro pierde”
Aprovechando aquel atardecer, tiró el guía del buey, siguiendo viaje. Ya se perdían tras de un pino negro cuando los alcanzó el buen aduanero, les gritaba: “¡Esperádme¡” “Dime otra vez eso del agua, anciano” Se detuvo el maestro: “¿Te interesa?” “Soy sólo un aduanero”, dijo el hombre, “pero quiero saber quien vencerá. Si tu lo sabes dímelo.
¡Escríbemelo! ¡Díctalo a este niño! no lo reserves sólo para ti, en casa te daré tinta y papel y también de cenar. Yo vivo allí. ¿Aceptas mi propuesta?
Examinó el anciano al aduanero: chaqueta remendada, sin zapatos, viejo antes de llegar a la vejez. No era precisamente un triunfador. Murmuró: “¿Tú también?”
Había vivido demasiado para no aceptar tan amable invitación. “Quien pregunta merece una respuesta. Parémonos aquí” dijo en voz alta. “Hace ya frío”, el guía le apoyo.
Echó pie a tierra el sabio de su buey. Escribieron durante siete días alimentados por el aduanero. Quien maldecía ahora en voz muy baja a los contrabandistas.
Una mañana, al fin, ochenta y una sentencias dió el muchacho al aduanero. Y, agradeciéndole un pequeño don, se perdieron tras el pino negro. No es fácil encontrar tanta atención.
No celebremos, pues, tan sólo al sabio cuyo nombre en el libro resplandece. Al sabio hay que arrancarle su saber. Al aduanero que se lo pidió Demos gracias también.
La libertad existe. No sólo existe sino que además está hecha de concreto y acero y tiene cien metros de altura. Fue donada por los franceses a los norteamericanos en 1886 porque en aquella época los franceses tenían demasiada y los norteamericanos muy poca. Habiéndola recibido de los franceses, los norteamericanos la colocaron en la isla de Bodloe, a la entrada del puerto de Nueva York. Nunca entró completamente en los Estados Unidos.
Expulsada de todas partes, viviendo siempre hambrienta, teniendo que subsistir sin residencia fija, apuñalada aquí, estrangulada allá, no deseada en verdad por nadie, a no ser por unos pocos y locos humanistas y revolucionarios a través de la historia, es ridículo representarse a la libertad como una mujer hermosa con una antorcha eternamente encendida en la mano, con rasgos delicados y una expresión serena y altiva. La libertad es un perro vagabundo.
Cuando de dice la palabra amigo se dice sólo lo indispensable Vale decir Hermano Compañero Familia La vida que soñamos El mar Cotidianos sabores Una cerveza bajo el limpio cielo Un olor a escafandra de cierto muelle Una calle sola por donde desandamos nuestros huesos
Vale decir también Agua cálida El sol (que no es el mismo de otras partes) Alguien en quien se piensa especialmente Un hogar un rincón
No se dice desprecio Tampoco Humillación Ni adiós Ni escupitajo
Cuando se dice amigo se dice Certidumbre Se dice Ternura Se dice Costa Blanca y Común Como Un Pan Y se tiene una lámpara encendida en los ojos Y un resplandor adentro.
Yo conocí un caballo que se alimentaba de jardines.
Todos estábamos muy contentos con esa costumbre del caballo; y el caballo también porque como se alimentaba de jardines, cuando uno le miraba los ojos las cosas se veían de todos los colores en los ojos del caballo.
Al caballo también le gustaba mirarlo a uno con sus ojos de colores, y lo mejor del asunto es que con los ojos de ese caballo que comía jardines se veían todas las cosas que el caballo veía, pero claro que más bonitas, porque se veían como si tuvieran siete años. Yo a veces esperaba que el caballo estuviera viendo para donde estaba mi escuela. El entendía la cosa y miraba para allá, y entonces mi hermana Elba y yo nos íbamos para la escuela a través de los ojos del caballo.
¡Qué caballo tan agradable!
A nosotros cuando más nos gustaba verlos era aquellos domingos por la mañana que estaban tocando la retreta y ese caballo de colores llegaba por ahi vistiéndose de alfombra por todas partes que pasaba.
Yo creo que ese caballo era muy cariñoso. Ese caballo tenía cara de que le hubiera gustado darle un paseíto a uno, pero quien se iba a montar en aquel pueblo en un caballo como ese, pues a la gente de ahí le daba pena; ahí nadie tenía ropa aparente.
Como sería de bonito ese caballo que con ese caballo se alzó Miranda contra el gobierno porque se inspiró en el tricolor de sus labios y en el rubio de sus ojos.
Ese caballo si se veía bonito cuando estaban tocando ahí esa retreta y el Señor Presidente de la Sociedad de Jardineros lo traía para que se desayunara en la plaza pública.
Que caballo tan considerado. Ese caballo podía estar muy hambriento, pero cuando los jardineros lo traían para que se comiera la plaza, el sabia que en el pueblo había mucha gente necesitada de todo lo que alli le servían, y no se comía sino a los músicos.
Y los músicos encantados. Como el caballo estaba lleno de flores por dentro, ellos ahí se sentían inspirados y se la pasaban tocando música dentro del caballo.
Bueno, y como el caballo se alimentaba de jardines y tenía todos los colores de las flores que se comía, la gente que pasaba por ahí y lo veía esperando que los jardineros le echaran su comida decían: míreme ese caballo tan bonito que está ahí espantándose las mariposas con el rabo.
Como sería de bonito ese caballo que con ese caballo se alzó Miranda contra el gobierno porque se inspiró en el tricolor de sus labios y en el rubio de sus ojos.
Y el caballo sabía que decían todo eso, y se quedaba ahí quietecito sin moverse para que también dijeran que aquel caballo era demasiado bonito para vivir en un pueblo tan feo, y unos doctores que pasaron lo que dijeron es que lo que parecía ese caballo es que estaba pintado en el pueblo.
¡Así era de bonito ese caballo!
Todo el mundo era muy cariñoso con ese caballo tan bonito, y más las señoras y señoritas del pueblo, que estaban muy contentas con aquel caballo que se alimentaba de jardines. ¿No ve que como consecuencia de aquella alimentación lo que el caballo echaba por el culito eran rosas?
Así, cuando las damas querían adornar su casa o poner un matrimonio, no tenían más que salir al medio de la calle y recoger algunas de las magníficas rosas con que el caballo le devolvía sus jardines al pueblo.
Una vez en ese pueblo se declaró la guerra mundial, y viendo un general el hermoso caballo que comía jardines, se montó en él y se lo llevó para esa guerra mundial que había ahí, diciéndole: mira caballo, déjate de jardines y de maricadas de esas y ponte al servicio de tal y cual cosa, que yo voy a defender los principios y tal, y las instituciones y tal, y el legado de yo no se quien, y bueno, caballo, todas esas lavativas que tu sabes que uno defiende.
Apenas llegaron ahí a la guerra mundial, otro general que defendía el patrimonio y otras cosas así, le tiró un tiro al general que estaba de este lado de la alcabala, y al que mató fue al caballo que se alimentaba de jardines, que cayo a tierra echando una gran cantidad de pájaros por la herida porque el general lo había herido en el corazón.
La guerra por fin tuvo que terminarse porque si no hubiera quedado a quien venderle el campo de batalla.
Después que terminó la guerra, en ese punto que cayó muerto el caballo que comía jardines, la tierra se cubrió de flores.
Una vez venía de regreso para su pueblo uno que no tenía nombre y estaba muy solo y había ido a recorrer mundo buscando novia porque se sentía bastante triste, ¿no ve que le mataron hasta el perro con eso de la defensa de los principios y tal?, y no había encontrado novia alguna porque era muy pobre y no tenia ninguna gracia.
Al ver ese reguero de flores que había ahí donde había muerto el caballo que comía jardines, el hombre cogió una de su gusto y se la puso en el pecho. Cuando llegó al pueblo encontró a su paso una muchacha que al verlo con su flor en el pecho, dijo para ella misma: que joven tan delicado que se pone en el pecho esa flor tan bonita. Hay cosas bonitas que son tristes también, como esa flor que se puso en el pecho ese joven que viene ahí. Ese debe ser una persona muy decente y a lo mejor es un poeta.
Lo que ella estaba diciendo dentro de ella con ese asunto, el hombre no lo escuchó con el oído, sino como lo oyó fue con esa flor que tenía en el pecho.
Eso no es gracia; cualquiera pude oír cosas por medio de una flor que se ha puesto en el pecho. La cuestión es que uno sea un hombre bueno y que reconozca que no hay mayores diferencias entre una flor colocada en el pecho de un hombre y la herida de que se muere inocentemente en el campo un pobre caballo.
Qué iba a hacer, le regaló a aquella bonita muchacha la única cosa que había tenido en su vida, le regaló a la muchacha aquella flor que le servía a uno para oír cosas: ¿quién con un regalo tan bueno no enamora inmediatamente a una muchacha?
El día que se casaron, como el papá de ella era un señor muy rico porque tenía una venta de raspado, le regaló como veinticinco tablas viejas, dos ruedas de carreta y una moneda de oro.
Con las veinticinco tablas el hombre de la flor se fabricó una carreta y a la carreta le pintó un caballo, y con la moneda de oro compro una cesta de flores y se las dio de comer al caballo que pinto en la carreta, y ese fue el origen de un cuento que creo haber contado yo alguna vez y que empezaba: "Yo conocí un caballo que se alimentaba de jardines".
El día de tu santo te hicieron regalos muy valiosos: un perfume extranjero, una sortija, un lapicero de oro, unos patines, unos tenis Nike y una bicicleta. Yo solamente te pude traer, En una caja antigua de color rapé, un montón de semillas de naranjo, de pino, de cedro, de araucaria, de bellísima, de caobo y de amarillo. Esas semillas son pacientes y esperan su lugar y su tiempo. Yo no tenía dinero para comprarte algo lujoso. Yo simplemente quise regalarte un bosque.
NO BUSQUES MÁS TU CUADERNO DE GEOGRAFÍA
No busques mas tu cuaderno de geografía. Yo lo saqué de tu morral. No quisiste ir a matiné conmigo, el domingo pasado. Mis amigos me contaron que estabas en compañía de Bermúdez, el grandote que practica la lucha libre. Me contaron que estabas muy linda, y que te reias a cada rato. No busques mas tu cuaderno de geografía. Ahora que está lloviendo, asómate a la ventana, y verás pasar ochenta barquitos de papel. No busques mas tu cuaderno de geografía.
AYER POR PRIMERA VEZ
Ayer por primera vez supe lo que era la aritmética cuando, sin que nadie se diera cuenta, me besaste en los labios. Ayer por primera vez supe que 1 más 1 son 1.
CUANDO PASAS
Cuando pasas, se cae un cuaderno un pie tropieza, se escurren unos anteojos, se oprime una garganta, un par de manos sudan, se extravía una bufanda. Lo que ocurre es que el cuaderno, el pie, los anteojos, la garganta, el par de manos y la bufanda están locos por ti.
USTED
Usted que es una persona adulta - y por lo tanto- sensata, madura, razonable, con una gran experiencia y que sabe muchas cosas, ¿qué quiere ser cuando sea niño?
LECCION
-Paula, ¿usted sabe qué es es una oveja? -Sí. La oveja es una nube con paticas.
¿QUÉ ES EL GATO?
El gato es una gota de tigre.
¿QUÉ ES EL RÍO ?
El río es un barco que se derrritió.
¿QUÉ ES LA GAVIOTA?
La gaviota es un barquito de papel que aprendió a volar.
¿ QUÉ ES LA TRISTEZA?
La tristeza es un ajedrecista que siempre juega con las piezas grises.
CONEJOS
El hombre que todos los días soñaba con conejos abrió las alas de la ventana y atisbó el aire seco de la noche. Se desnudó lentamente se metió entre las sábanas como una criatura que se sumerge en un pozo de hierba y lloró largamente porque en la radio habían anunciado la destrucción total de la cosecha de zanahorias.
VISTA
Los cerros tienen un color de música dorada. Una niña ciega camina erguida y con pies sabios. Su bastón es un pájaro blanco revoloteando en su jaula de sombras. Los cerros suenan a crepúsculo y la ciega no se pierde de vista.
¿QUÉ ES EL MAR?
Para el pez volador el mar es una isla rodeada de tierra por todas partes.
¿SI LOS ENAMORADOS VIVIERAN EN LA LUNA?
Si los enamorados vivieran en la luna en noches de tierra llena - cogidos de la mano- contemplarían el océano azul de nuestro planeta y lo verían lleno de estrellas de mar.
¿QUÉ ES EL SILENCIO?
El silencio son seis cuerdas sin guitarra.
¿QUÉ FUE PRIMERO?
¿ Qué fue primero, el huevo o la gallina? Primero fue el pollito.
¿PORQUÉ LAS JIRAFAS TIENEN EL CUELLO TAN LARGO?
Las jirafas tienen el cuello tan largo porque necesitan mordisquear las altas hojas de los árboles para tener la ilusión de que se alimentan de ventanas.
¿QUÉ ES EL BUHO?
Albenázar Pantoja, eminente biólogo de Cartagena de Indias, descubrió que el búho, simplemente es un gato al que le crecieron los ojos.
En unos papeles encontrados en su laboratorio y que estaban semidevorados por las polillas, aclara el asunto de las alas. Allí consigna que gracias a su tesón y a su preocupación por el estudio de los búhos, en alguna parte de la noche le fue dado el privilegio de contemplar el misterioso vuelo de los gatos.
¿CÓMO SE PASA AL OTRO LADO DEL ESPEJO?
Para pasar al otro lado del espejo, se necesita del valor temerario de un niño de siete años, de su facultad para convertir el azul en quetzal y la nube en garza. El sabe que tiene que ascender por la vertiente más peligrosa del espejo, trepar cuidadosamente para no tropezar con el brillo, afianzar con firmeza el pie para evitar hundirse en la garganta de los reflejos, y eludir el encuentro cegador con los ojos de su doble. Entonces llegará a la cúspide y pasará al resplandor del otro lado, descendiendo por la parte oscura de la luna.
¿QUÉ ES LA DESPEDIDA?
La despedida es una mano que es un pañuelo que es el corazón y la distancia.
La despedida es una mano que es un pañuelo que es una mano en el corazón de la distancia.
LA GIOCONDA
Una vez en Barranquilla existió un hombre que dedicó su vida a estudiar el fenómeno de la sonrisa de la Gioconda.
Luego de muchos años de estudio e investigaciones, descubrió que Leonardo no pintó sobre el rostro de la mujer ninguna sonrisa. De su pincel surgió un rostro adusto con ojos del dulce color de las nubes del vino. Es el espectador quien al mirarla y quererla sonríe primero. Ella lo hace después.
El enemigo verdadero...
Un día me encontré cara a cara con un tigre y supe que era inofensivo. En otra ocasión tropecé con una serpiente cascabel y se limitó a hacer sonar las maracas de su cola y a mirarme pacíficamente. Hace algún tiempo me sorprendió la presencia de una pantera y comprobé que no era peligrosa. Ayer fui atacado por una gallina, el animal mas sanguinario y feroz que hay sobre la tierra.
Eso fue lo que le dijo el gusanito a sus amigos
Fundición y forja
Todo se imaginó Supermán, menos que caería derrotado en aquella playa caliente y que su cuerpo fundido serviría después para hacer tres docenas de tornillos de acero, de regular calidad.
Por tí
Por ti me he convertido en delincuente en un ratero, en un amigo de lo ajeno que será perseguido por todos incluyendo al policía de la esquina al profesor de moral y al prefecto de disciplina. Por ti Ayer en la tarde me convertí en un ladrón de flores.
LECCIÓN DE MUSICA
Do, re, mi, fa, sol, la, si. Si? Sí, mi sol; sí.
Aquel hombre creía que todo se vendía y que todo se compraba. un día su esposa le dio un hijo y el hombre esperó con impaciencia a que el tiempo le diera al niño la capacidad de pedirle muchas cosas y a él la satisfacción de enseñarle a negociar todos y cada uno de sus antojos.
Llegado el momento, el hombre lo invitó a que le presentara la lista de solicitudes. el niño pidió el telón de los atradeceres, la clave de sol, un aerolito, las cosquillas que sintieron en la boca de los estómagos los astronautas que descendieron por primera vez en las praderas de la luna, el bosque de los abrazos, un curso de idiomas para saber qué dicen el baile de las colas de los perros, las lenguas de agua que murmuran en los troncos de los árboles y las palabras fosforecentes que cantan en los ojos de los gatos, la corriente eléctrica generada por los besos, un ratón de computador que le enseñe a evitar las ratoneras de las respuestas y que en cambio lo conduzca siempre al queso de las preguntas, y un poco del sonido del mar con la posibilidad de colocarlo en el interior de una concha de caracol. El hombre no supo qué hacer porque esas cosas no las vendían en ninguna parte.
Su mujer, entonces, lo llevó de la mano al almacén de la infancia.
LA MADRE
El hombre bebió con avidez esa sopa tibia y espesa que le daba la madre y sintió cómo le volvía otra vez la vida al cuerpo. Hacía varios días que no probaba bocado y había sentido el yerto terror de que no se estaba muriendo de la herida de bala sino del hambre. Era un milagro que ella hubiera encontrado algo para comer en ese paisaje de pedregales.
La mujer después de darle de comer se recostó en una piedra que tenía forma de medialuna. El hombre se sorprendió al verla tan pálida y con las vistas como con fiebre. Quiso acercarse a ella pero la mujer lo detuvo con una señal de los ojos y dijo: "Me dejaría de llamar Emilia Sierra si dejara morir de hambre a mi hijo. No lo he parido ni lo he criado para que se acabe como un perro. Ese gusto no se lo voy a dar a los asesinos del gobierno".
Arriba surgió un punto luminoso. Era un avión volando tan alto que parecía una pelusa desprendida del sol.
La mujer se quedó mirando el avión hasta que se fue del cielo y agregó: "A usted lo necesitan los pobres de estas tierras para que siga la pelea hasta el final. Cuídese mucho. Ya ve que en un pequeño descuido la tropa nos inundó el rancho y tuvimos que agarrar lo primero que topamos a mano y salir en estampida inventando caminos. Ahora regrese y siga al frente de nuestra gente. Me saluda a su tío Florentino y le dice que le entregue los dos caballos. Y dígale a Margarita que se meta con ustedes en el monte."
Los ojos de la mujer se llenaron de lágrimas. Contempló amorosamente a su hijo y sonrió. Luego, poco a poco, se fue muriendo sobre la piedra en forma de medialuna.
El hombre observó la cara transparente de la finada y luego vio la olla de peltre donde había hervido la sopa de color rojo, y vislumbró las dos profundas heridas que tenía la madre en las muñecas.
Donde yo encuentro poesía mayor es en loslibros de ciencia, en la vida del mundo, en el orden del mundo, en el fondo del mar, en la verdad y música del árbol, y su fuerza y amores, en lo alto del cielo, con sus familias de estrellas, y en la unidad del Universo que encierra tantas cosas diferentes, y es todo uno, y reposa en la luz de la noche del trabajo productivo del día. Es hermoso asomarse a un colgadizo, y ver vivir al mundo: verlo nacer, crecer, cambiar, mejorar, y aprender en esa majestad continua el gusto de la verdad, y el desdén de la riqueza y la soberbia, a que se sacrifica todo, la gente inferior e inútil.