martes, 27 de marzo de 2007
Mahatma Gandhi
lunes, 26 de marzo de 2007
... me bebí el sol... Eduardo Gallegos Mancera
Ilustración: Héctor Poleosábado, 24 de marzo de 2007
Palabras sueltas
Ilustración: Oswaldo GuayasamínHoy estoy aquí sentada, esperando, no se que
No quiero hablar no quiero escuchar,
Hoy pienso que no hay tiempo ya
Hoy me desespero y lo veo pasar
Hoy mi cuerpo se estremece al oler tan de cerca
El enemigo entre mis caminos
Sin temor avanza y nos acecha
Pero mi tristeza me embarga, estoy impotente
Me siento desarmada.
Hoy estoy aquí desplomada, abismada.
Por un momento no soporté
Y dejé que mi sentimiento aflorara
Y peque, al no poderme controlar
No pude callar y deje mi grito escapar
Muchos dicen no era así
Pero no pude callar, mi grito se ahogaba
Quizás fue un error pero algo se amontonaba
En mi pecho, y tenia que salir.
Creo que no soportaré
Más hipocresía
El mundo en el que suelo soñar es irreal
Quizás por eso he sido ingenua
He querido confiar en mí
Y he vuelto a fallar, ni siquiera en mi sombra
He debido confiar.
No quise llamarte
No tenia nada bonito
Para compartir
Quise mejor escribirte
Mi desdicha
Mi desden
No me juzgues
No trates de interpretar
No le des vuelta a mis palabras
Soy yo en este instante
Quizás mañana
No sea igual.
Tampoco preguntes
Un porque, quizás no
Podría explicar
Escribo por no poder
Hablar.
Morelia Lira Ochoa
lunes, 19 de marzo de 2007
Sólo le pido a Dios
que el dolor no me sea indiferente,
que la reseca muerte no me encuentre
vacío y solo sin haber hecho lo suficiente.
Sólo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente,
que no me abofeteen la otra mejilla
después que una garra me arañó esta suerte.
Sólo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente,
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.
Sólo le pido a Dios
que el engaño no me sea indiferente
si un traidor puede más que unos cuantos,
que esos cuantos no lo olviden fácilmente.
Sólo le pido a Dios
que el futuro no me sea indiferente,
desahuciado está el que tiene que marchar
a vivir una cultura diferente.
León Gieco
Descargar el disco Desenchufado de León Gieco
Aquí
jueves, 8 de marzo de 2007
América desnuda - Samuel Eduardo Quenza

-erótica es su armazón telúrica-
erótico el perfil de sus pezones
manando la fría leche de los páramos.
eróticas sus venas: Amazonas,
Plata, Orinoco, Paraná, Río Bravo,
(Eva escapada a algún Demián imberbe)
América es la hembra que idealizo
unas veces tendida la verde grama del estero,
otras más, empinada,
afincada en sus dedos que hunden sus mil samanes
en el océano oculto donde flota
su cuerpo, florecido y floreciente,
y otras veces montado en una danta
donde sin taparrabos cabalga la leyenda.
América es así:
¡Naturaleza!
No con rostro de nieve, sí de piedra,
no con voz de jilguero, sí de trueno,
no con sexo de mula como quieren
los que su savia maternal pretenden detener.
No con húmedo cuerpo de paloma
y sí con trepidente
arquitectura feroz y femenina de pantera.
No con luz de luciérnaga en los ojos
sino con mil relámpagos de estrellas.
América extendida para entrega
que ha de fructificar en raza nueva.
Pero América erguida
con un lucero al norte de su rumbo
en vez de aquella mano levantada
como de libertad enmascarada
que si no se calcina se congela.
América con niños que sean niños,
sin aquel santa claus de los que tienen
todavía prohibida la emoción de la flecha,
la angustia del tambor,
el placer del torrente,
porque son colibríes encerrados
en bonita hosca jaula de quimeras.
Pero mi bella América desnuda
que fue vírgen y novia, angelical y tierna,
que es la de quetzacoalt ala del mito
está en el gran día de esta era
amanecida ya en mujer,
su himen se le ha vuelto torrentera
desde Cauthemoc,
Desde Paramaconi,
desde Tupac Amaru,
desde Caupolicán el Araucano,
desde el negro Miguel,
desde Chirinos,
desde Hidalgo y Morelos,
San Martín y Bolívar,
Miranda, Sucre, Girardot, Martí,
y todos ellos…
Y desde el gran Sandino
que ayer dobló su tallo para soltar semillas.
y desde aquel Camilo colombiano
con que Cristo se vino hasta mi Tierra.
desde el Che de la Pampa
que fue a la Sierra Maestra
para volver de allá a hacerse símbolo
cerca de donde estuvo Tiahuanaco.
Y de los que como ellos
la han preñado de veras
porque aquí está el futuro:
el Adán de esta Eva.
Hoy me siento como ellos los varones
como ustedes se sienten,
porque somos los hombres
los mestizos
los que nacimos del encuentro
de la cruz, del tambor y la flecha.
Yo imagino la América desnuda.
¡Que bella es
y que tierna
y cómo le palpita el corazón,
aunque con oro se lo quieran petrificar
los que no la comprenden!
Hace falta más fuerza,
más vigor,
más sudor
y más sangre
¡Para que para América!
lunes, 5 de marzo de 2007
Tus manos son de viento - Eva Ayllon
Yo quiero que el hombre no muera
de hambre, de odio, de olvido
no quiero que haga la guerra
yo quiero que llene sus manos
con agua del cielo
y luz de verano
Yo quiero que el hombre sonría
le cante a la sal de los días
llevarían sus manos de viento
al surco de tierras baldías
que salga al camino de atrás de la vida
Ven vamos a hacer un mundo nuevo
con la juventud de la mañana
es un arco iris este sueno
la mas bella flor de mi ventana
Vamos que ya va llegando el día
que hay que engalanar las casas viejas
toda la comarca es una fiesta
saludando al mar con melodía
Vamos mi amigo
Vamos sembrando el camino
Vamos mi hermano
el camino esta esperando
Vamos mi amigo
vamos sembrando, sembrando
vamos mi hermano
vamos cantando, cantando
Tus manos son de viento
tus manos son de amigo
Daniel Kiri Escobar
Descargar Eva Ayllón 30 Años
Disco 1
Disco 2
viernes, 2 de marzo de 2007
Leyenda sobre el origen del libro “Tao Te King” dictado por Lao-Tse en el camino de la emigración - Bertolt Bretch

sintió el maestro una gran ansia de paz.
moría la bondad en el país
y se iba haciendo fuerte la maldad.
Se abrochó los zapatos.
Empaquetó las cosas necesarias.
Pocas. Pero algo había que llevar.
La pipa en que fumaba cada noche.
El libro que leía a todas horas.
Algo de blanco pan.
Gozó mirando el valle, y lo olvidó
cuando la senda comenzó a ascender.
Rumiaba el buey, alegre, hierba fresca
mientras llevaba al viejo,
pues iba muy de prisa para él.
Caminó cuatro días entre peñas
hasta que un aduanero lo paró.
“¿Alguna cosa de valor?” “Ninguna”
“Es un maestro” dijo el joven guía
del buey. Y el aduanero comprendió.
Y el hombre, en un impulso afectuoso
aun preguntó: “¿Qué ha llegado a saber?”
Y el muchacho explicó: “Que el agua blanda
Hasta a la piedra dura acaba por vencer.
Lo duro pierde”
Aprovechando aquel atardecer,
tiró el guía del buey, siguiendo viaje.
Ya se perdían tras de un pino negro
cuando los alcanzó el buen aduanero,
les gritaba: “¡Esperádme¡”
“Dime otra vez eso del agua, anciano”
Se detuvo el maestro: “¿Te interesa?”
“Soy sólo un aduanero”, dijo el hombre,
“pero quiero saber quien vencerá.
Si tu lo sabes dímelo.
¡Escríbemelo! ¡Díctalo a este niño!
no lo reserves sólo para ti,
en casa te daré tinta y papel
y también de cenar. Yo vivo allí.
¿Aceptas mi propuesta?
Examinó el anciano al aduanero:
chaqueta remendada, sin zapatos,
viejo antes de llegar a la vejez.
No era precisamente un triunfador.
Murmuró: “¿Tú también?”
Había vivido demasiado para
no aceptar tan amable invitación.
“Quien pregunta merece una respuesta.
Parémonos aquí” dijo en voz alta.
“Hace ya frío”, el guía le apoyo.
Echó pie a tierra el sabio de su buey.
Escribieron durante siete días
alimentados por el aduanero.
Quien maldecía ahora en voz muy baja
a los contrabandistas.
Una mañana, al fin, ochenta y una
sentencias dió el muchacho al aduanero.
Y, agradeciéndole un pequeño don,
se perdieron tras el pino negro.
No es fácil encontrar tanta atención.
No celebremos, pues, tan sólo al sabio
cuyo nombre en el libro resplandece.
Al sabio hay que arrancarle su saber.
Al aduanero que se lo pidió
Demos gracias también.
jueves, 1 de marzo de 2007
Libertad - Millor Fernandez

Expulsada de todas partes, viviendo siempre hambrienta, teniendo que subsistir sin residencia fija, apuñalada aquí, estrangulada allá, no deseada en verdad por nadie, a no ser por unos pocos y locos humanistas y revolucionarios a través de la historia, es ridículo representarse a la libertad como una mujer hermosa con una antorcha eternamente encendida en la mano, con rasgos delicados y una expresión serena y altiva.
La libertad es un perro vagabundo.
lunes, 26 de febrero de 2007
miércoles, 21 de febrero de 2007
Cuando se dice amigo... Gustavo Pereira
indispensable
Vale decir
Hermano
Compañero
Familia
La vida que soñamos
El mar
Cotidianos sabores
Una cerveza bajo el limpio cielo
Un olor a escafandra de cierto muelle
Una calle sola por donde desandamos nuestros
huesos
Vale decir también
Agua cálida
El sol (que no es el mismo de otras partes)
Alguien en quien se piensa especialmente
Un hogar un rincón
No se dice desprecio
Tampoco Humillación
Ni adiós
Ni escupitajo
Cuando se dice amigo se dice Certidumbre
Se dice Ternura
Se dice Costa Blanca y Común
Como Un Pan
Y se tiene una lámpara encendida en los ojos
Y un resplandor adentro.
La historia de un caballo que era bien bonito - Aquiles Nazoa
Yo conocí un caballo que se alimentaba de jardines.
Eso no es gracia; cualquiera pude oír cosas por medio de una flor que se ha puesto en el pecho. La cuestión es que uno sea un hombre bueno y que reconozca que no hay mayores diferencias entre una flor colocada en el pecho de un hombre y la herida de que se muere inocentemente en el campo un pobre caballo.
El Libro de las Preguntas - Pablo Neruda
1.
Por qué los inmensos aviones
no se pasean con sus hijos?
Cuál es el pájaro amarillo
que llena el nido de limones?
Por qué no enseñan a sacar
miel del sol a los helicópteros?
Dónde dejó la luna llena
su saco nocturno de harina?
2.
Si he muerto y no me he dado cuenta
a quién le pregunto la hora?
De dónde saca tantas hojas
la primavera de Francia?
Dónde puede vivir un ciego
a quien persiguen las abejas?
Si se termina el amarillo
con qué vamos a hacer el pan?
3.
Dime, la rosa está desnuda
o sólo tiene ese vestido?
Por qué los árboles esconden
el esplendor de sus raíces?
Quién oye los remordimientos
del automóvil criminal?
Hay algo más triste en el mundo
que un tren inmóvil en la lluvia?
4.
Cuántas iglesias tiene el cielo?
Por qué no ataca el tiburón
a las impávidas sirenas?
Conversa el humo con las nubes?
Es verdad que las esperanzas
deben regarse con rocío?
5.
Qué guardas bajo tu joroba?
dijo un camello a una tortuga.
Y la tortuga preguntó:
Qué conversas con las naranjas?
Tiene más hojas un peral
que Buscando el Tiempo Perdido?
Por qué se suicidan las hojas
cuando se sienten amarillas?
6.
Por qué el sombrero de la noche
vuela con tantos agujeros?
Qué dice la vieja ceniza
cuando camina junto al fuego?
Por qué lloran tanto las nubes
y cada vez son más alegres?
Para quién arden los pistilos
del sol en sombra del eclipse?
Cuántas abejas tiene el día?
7.
Es paz la paz de la paloma?
El leopardo hace la guerra?
Por qué enseña el profesor
la geografía de la muerte?
Qué pasa con las golondrinas
que llegan tarde al colegio?
Es verdad que reparten cartas
transparentes, por todo el cielo?
8.
Qué cosa irrita a los volcanes
que escupen fuego, frío y furia?
Por qué Cristóbal Colón
no pudo descubrir a España?
Cuántas preguntas tiene un gato?
Las lágrimas que no se lloran
esperan en pequeños lagos?
O serán ríos invisibles
que corren hacia la tristeza?
9.
Es este mismo el sol de ayer
o es otro el fuego de su fuego?
Cómo agradecer a las nubes
esa abundancia fugitiva?
De dónde viene el nubarrón
con sus sacos negros de llanto?
Dónde están los nombres aquellos
dulces como tortas de antaño?
Dónde se fueron las Donaldas,
las Clorindas, las Eduvigis?
10.
Qué pensarán de mi sombrero,
en cien años más, los polacos?
Qué dirán de mi poesía
los que no tocaron mi sangre?
Cómo se mide la espuma
que resbala de la cerveza?
Qué hace una mosca encarcelada
en un soneto de Petrarca?
11.
Hasta cuándo hablan los demás
si ya hemos hablado nosotros?
Qué diría José Martí
del pedagogo Marinello?
Cuántos años tiene Noviembre?
Qué sigue pagando el Otoño
con tanto dinero amarillo?
Cómo se llama ese cocktail
que mezcla vodka con relámpagos?
12.
Y a quién le sonríe el arroz
con infinitos dientes blancos?
Por qué en las épocas oscuras
se escribe con tinta invisible?
Sabe la bella de Caracas
cuántas faldas tiene la rosa?
Por qué me pican las pulgas
y los sargentos literarios?
13.
Es verdad que sólo en Australia
hay cocodrilos voluptuosos?
Cómo se reparten el sol
en el naranjo las naranjas?
Venía de una boca amarga
la dentadura de la sal?
Es verdad que vuela de noche
sobre mi patria un cóndor negro?
14.
Y qué dijeron los rubíes
ante el jugo de las granadas?
Pero por qué no se convence
el Jueves de ir después del Viernes?
Quiénes gritaron de alegría
cuando nació el color azul?
Por qué se entristece la tierra
cuando aparecen las violetas?
15.
Pero es verdad que se prepara
la insurrección de los chalecos?
Por qué otra vez la Primavera
ofrece sus vestidos verdes?
Por qué ríe la agricultura
del llanto pálido del cielo?
Cómo logró su libertad
la bicicleta abandonada?
16.
Trabajan la sal y el azúcar
construyendo una torre blanca?
Es verdad que en el hormiguero
los sueños son obligatorios?
Sabes qué meditaciones
rumia la tierra en el otoño?
(Por qué no dar una medalla
a la primera hoja de oro?)
17.
Te has dado cuenta que el Otoño
es como una vaca amarilla?
Y cómo la bestia otoñal
es luego un oscuro esqueleto?
Y cómo el invierno acumula
tantos azules lineales?
Y quién pidió a la Primavera
su monarquía transparente?
18.
Cómo conocieron las uvas
la propaganda del racimo?
Y sabes lo que es más difícil
entre granar y desgranar?
Es malo vivir sin infierno:
no podemos reconstruirlo?
Y colocar al triste Nixon
con el traste sobre el brasero?
Quemándolo a fuego pausado
con napalm norteamericano?
19.
Han contado el oro que tiene
el territorio del maíz?
Sabes que es verde la neblina
a mediodía, en Patagonia?
Quién canta en el fondo del agua
en la laguna abandonada?
De qué ríe la sandía
cuando la están asesinando?
20.
Es verdad que el ámbar contiene
las lágrimas de las sirenas?
Cómo se llama una flor
que vuela de pájaro en pájaro?
No es mejor nunca que tarde?
Y por qué el queso se dispuso
a ejercer proezas en Francia?
21.
Y cuando se fundó la luz
esto sucedió en Venezuela?
Dónde está el centro del mar?
Por qué no van allí las olas?
Es cierto que aquel meteoro
fue una paloma de amatista?
Puedo preguntar a mi libro
si es verdad que yo lo escribí?
22.
Amor, amor aquel y aquella,
si ya no son, dónde se fueron?
Ayer, ayer dije a mis ojos
cuándo volveremos a vernos?
Y cuando se muda el paisaje
son tus manos o son tus guantes?
Cuando canta el azul del agua
cómo huele el rumor del cielo?
23.
Se convierte en pez volador
si transmigra la mariposa?
Entonces no era verdad
que vivía Dios en la luna?
De qué color es el olor
del llanto azul de las violetas?
Cuántas semanas tiene un día
y cuántos años tiene un mes?
24.
El 4 es 4 para todos?
Son todos los sietes iguales?
Cuando el preso piensa en la luz
es la misma que te ilumina?
Has pensado de qué color
es el Abril de los enfermos?
Qué monarquía occidental
se embandera con amapolas?
25.
Por qué para esperar la nieve
se ha desvestido la arboleda?
Y cómo saber cual es Dios
entre los Dioses de Calcuta?
Por qué viven tan harapientos
todos los gusanos de seda?
Por qué es tan dura la dulzura
del corazón de la cereza?
Es porque tiene que morir
o porque tiene que seguir?
26.
Aquel solemne Senador
que me atribuía un castillo
devoró ya con su sobrino
la torta del asesinato?
A quién engaña la magnolia
con su fragancia de limones?
Dónde deja el puñal el águila
cuando se acuesta en una nube?
27.
Murieron tal vez de vergüenza
estos trenes que se extraviaron?
Quién ha visto nunca el acíbar?
Dónde se plantaron los ojos
del camarada Paul Éluard?
Hay sitio para unas espinas?
le preguntaron al rosal.
28.
Por qué no recuerdan los viejos
las deudas ni las quemaduras?
Era verdad aquel aroma
de la doncella sorprendida?
Por qué los pobres no comprenden
apenas dejan de ser pobres?
Dónde encontrar una campana
que suene adentro de tus sueños?
29.
Qué distancia en metros redondos
hay entre el sol y las naranjas?
Quién despierta al sol cuando duerme
sobre su cama abrasadora?
Canta la tierra como un grillo
entre la música celeste?
Verdad que es ancha la tristeza,
delgada la melancolía?
30.
Cuando escribió su libro azul
Rubén Darío no era verde?
No era escarlata Rimbaud,
Góngora de color violeta?
Y Victor Hugo tricolor?
Y yo a listones amarillos?
Se juntan todos los recuerdos
de los pobres de las aldeas?
Y en una caja mineral
guardaron sus sueños los ricos?
31.
A quién le puedo preguntar
qué vine a hacer en este mundo?
Por qué me muevo sin querer,
por qué no puedo estar inmóvil?
Por qué voy rodando sin ruedas,
volando sin alas ni plumas,
y qué me dio por transmigrar
si viven en Chile mis huesos?
32.
Hay algo más tonto en la vida
que llamarse Pablo Neruda?
Hay en el cielo de Colombia
un coleccionista de nubes?
Por qué siempre se hacen en Londres
los congresos de los paraguas?
Sangre color de amaranto
tenía la reina de Saba?
Cuando lloraba Baudelaire
lloraba con lágrimas negras?
33.
Y por qué el sol es tan mal amigo
del caminante en el desierto?
Y por qué el sol es tan simpático
en el jardín del hospital?
Son pájaros o son peces
en estas redes de la luna?
Fue adonde a mí me perdieron
que logré por fin encontrarme?
34.
Con las virtudes que olvidé
me puedo hacer un traje nuevo?
Por qué los ríos mejores
se fueron a correr en Francia?
Por qué no amanece en Bolivia
desde la noche de Guevara?
Y busca allí a los asesinos
su corazón asesinado?
Tienen primero gusto a lágrimas
las uvas negras del desierto?
35.
No será nuestra vida un túnel
entre dos vagas claridades?
O no será una claridad
entre dos triángulos oscuros?
O no será la vida un pez
preparado para ser pájaro?
La muerte será de no ser
o de sustancias peligrosas?
36.
No será la muerte por fin
una cocina interminable?
Qué harán tus huesos disgregados,
buscarán otra vez tu forma?
Se fundirá tu destrucción
en otra voz y en otra luz?
Formarán parte tus gusanos
de perros o de mariposas?
37.
De tus cenizas nacerán
checoeslovacos o tortugas?
Tu boca besará claveles
con otros labios venideros?
Pero sabes de dónde viene
la muerte, de arriba o de abajo?
De los microbios o los muros,
de las guerras o del invierno?
38.
No crees que vive la muerte
dentro del sol de una cereza?
No puede matarte también
un beso de la primavera?
Crees que el luto te adelanta
la bandera de tu destino?
Y encuentras en la calavera
tu estirpe a hueso condenada?
39.
No sientes también el peligro
en la carcajada del mar?
No ves en la seda sangrienta
de la amapola una amenaza?
No ves que florece el manzano
para morir en la manzana?
No lloras rodeado de risa
con las botellas del olvido?
40.
A quién el cóndor andrajoso
da cuenta de su cometido?
Cómo se llama la tristeza
en una oveja solitaria?
Y qué pasa en el palomar
si aprenden canto las palomas?
Si las moscas fabrican miel
ofenderán a las abejas?
41.
Cuánto dura un rinoceronte
después de ser enternecido?
Qué cuentan de nuevo las hojas
de la reciente primavera?
Las hojas viven en invierno
en secreto, con las raíces?
Qué aprendió el árbol de la tierra
para conversar con el cielo?
42.
Sufre más el que espera siempre
que aquel que nunca esperó a nadie?
Dónde termina el arco iris,
en tu alma o en el horizonte?
Tal vez una estrella invisible
será el cielo de los suicidas?
Dónde están las viñas de hierro
de donde cae el meteoro?
43.
Quién era aquella que te amó
en el sueño, cuando dormías?
Dónde van las cosas del sueño?
Se van al sueño de los otros?
Y el padre que vive en los sueños
vuelve a morir cuando despiertas?
Florecen las plantas del sueño
y maduran sus graves frutos?
44.
Dónde está el niño que yo fui,
sigue adentro de mí o se fue?
Sabe que no lo quise nunca
y que tampoco me quería?
Por qué anduvimos tanto tiempo
creciendo para separarnos?
Por qué no morimos los dos
cuando mi infancia se murió?
Y si el alma se me cayó
por qué me sigue el esqueleto?
45.
El amarillo de los bosques
es el mismo del año ayer?
Y se repite el vuelo negro
de la tenaz ave marina?
Y donde termina el espacio
se llama muerte o infinito?
Qué pesan más en la cintura,
los dolores o los recuerdos?
46.
Y cómo se llama ese mes
que está entre Diciembre y Enero?
Con qué derecho numeraron
las doce uvas del racimo?
Por qué no nos dieron extensos
meses que duren todo el año?
No te engañó la primavera
con besos que no florecieron?
47.
Oyes en medio del otoño
detonaciones amarillas?
Por qué razón o sinrazón
llora la lluvia su alegría?
Qué pájaros dictan el orden
de la bandada cuando vuela?
De qué suspende el picaflor
su simetría deslumbrante?
48.
Son los senos de las sirenas
las redondescas caracolas?
O son olas petrificadas
o juego inmóvil de la espuma?
No se ha incendiado la pradera
con las luciérnagas salvajes?
Los peluqueros del otoño
despeinaron los crisantemos?
49.
Cuando veo de nuevo el mar
el mar me ha visto o no me ha visto?
Por qué me preguntan las olas
lo mismo que yo les pregunto?
Y por qué golpean la roca
con tanto entusiasmo perdido?
No se cansan de repetir
su declaración a la arena?
50.
Quién puede convencer al mar
para que sea razonable?
De qué le sirve demoler
ámbar azul, granito verde?
Y para qué tantas arrugas
y tanto agujero en la roca?
Yo llegué de detrás del mar
y dónde voy cuando me ataja?
Por qué me he cerrado el camino
cayendo en la trampa del mar?
51.
Por qué detesto las ciudades
con olor a mujer y orina?
No es la ciudad el gran océano
de los colchones que palpitan?
La oceanía de los aires
no tiene islas y palmeras?
Por qué volví a la indiferencia
del océano desmedido?
52.
Cuánto medía el pulpo negro
que oscureció la paz del día?
Eran de hierro sus ramales
y de fuego muerto sus ojos?
Y la ballena tricolor
por qué me atajó en el camino?
53.
Quién devoró frente a mis ojos
un tiburón lleno de pústulas?
Tenía la culpa el escualo
o los peces ensangrentados?
Es el orden o la batalla
este quebranto sucesivo?
54.
Es verdad que las golondrinas
van a establecerse en la luna?
Se llevarán la primavera
sacándola de las cornisas?
Se alejarán en el otoño
las golondrinas de la luna?
Buscarán muestras de bismuto
a picotazos en el cielo?
Y a los balcones volverán
espolvoreadas de ceniza?
55.
Por qué no mandan a los topos
y a las tortugas a la luna?
Los animales ingenieros
de cavidades y ranuras
no podrían hacerse cargo
de estas lejanas inspecciones?
56.
No crees que los dromedarios
preservan luna en sus jorobas?
No la siembran en los desiertos
con persistencia clandestina?
Y no estará prestado el mar
por un corto tiempo a la tierra?
No tendremos que devolverlo
con sus mareas a la luna?
57.
No será bueno prohibir
los besos interplanetarios?
Por qué no analizar las cosas
antes de habilitar planetas?
Y por qué no el ornitorrinco
con su espacial indumentaria?
Las herraduras no se hicieron
para caballos de la luna?
58.
Y qué palpitaba en la noche?
Eran planetas o herraduras?
Debo escoger esta mañana
entre el mar desnudo y el cielo?
Y por qué el cielo está vestido
tan temprano con sus neblinas?
Qué me esperaba en Isla Negra?
La verdad verde o el decoro?
59.
Por qué no nací misterioso?
Por qué crecí sin compañía?
Quién me mandó desvencijar
las puertas de mi propio orgullo?
Y quién salió a vivir por mí
cuando dormía o enfermaba?
Qué bandera se desplegó
allí donde no me olvidaron?
60.
Y qué importancia tengo yo
en el tribunal del olvido?
Cuál es la representación
del resultado venidero?
Es la semilla cereal
con su multitud amarilla?
O es el corazón huesudo
el delegado del durazno?
61.
La gota viva del azogue
corre hacia abajo o hacia siempre?
Mi poesía desdichada
mirará con los ojos míos?
Tendré mi olor y mis dolores
cuando yo duerma destruido?
62.
Qué significa persistir
en el callejón de la muerte?
En el desierto de la sal
cómo se puede florecer?
En el mar del no pasa nada
hay vestido para morir?
Cuando ya se fueron los huesos
quién vive en el polvo final?
63.
Cómo se acuerda con los pájaros
la traducción de sus idiomas?
Cómo le digo a la tortuga
que yo le gano en lentitud?
Cómo le pregunto a la pulga
las cifras de su campeonato?
Y a los claveles qué les digo
agradeciendo su fragancia?
64.
Por qué mi ropa desteñida
se agita como una bandera?
Soy un malvado alguna vez
o todas las veces soy bueno?
Es que se aprende la bondad
o la máscara de la bondad?
No es blanco el rosal del malvado
y negras las flores del bien?
Quién da los nombres y los números
al inocente innumerable?
65.
Brilla la gota de metal
como una sílaba en mi canto?
Y no se arrastra una palabra
a veces como una serpiente?
No crepitó en tu corazón
un nombre como una naranja?
De qué río salen los peces?
De la palabra platería?
Y no naufragan los veleros
por un exceso de vocales?
66.
Echan humo, fuego y vapor
las o de las locomotoras?
En qué idioma cae la lluvia
sobre ciudades dolorosas?
Qué suaves sílabas repite
el aire del alba marina?
Hay una estrella más abierta
que la palabra amapola?
Hay dos colmillos más agudos
que las sílabas de chacal?
67.
Puedes amarme, silabaria,
y darme un beso sustantivo?
Un diccionario es un sepulcro
o es un panal de miel cerrado?
En qué ventana me quedé
mirando el tiempo sepultado?
O lo que miro desde lejos
es lo que no he vivido aún?
68.
Cuándo lee la mariposa
lo que vuela escrito en sus alas?
Qué letras conoce la abeja
para saber su itinerario?
Y con qué cifras va restando
la hormiga sus soldados muertos?
Cómo se llaman los ciclones
cuando no tienen movimiento?
69.
Caen pensamientos de amor
en los volcanes extinguidos?
Es un cráter una venganza
o es un castigo de la tierra?
Con qué estrellas siguen hablando
los ríos que no desembocan?
70.
Cuál es el trabajo forzado
de Hitler en el infierno?
Pinta paredes o cadáveres?
Olfatea el gas de sus muertos?
Le dan a comer las cenizas
de tantos niños calcinados?
O le han dado desde su muerte
de beber sangre en un embudo?
O le martillan en la boca
los arrancados dientes de oro?
71.
O le acuestan para dormir
sobre sus alambres de púas?
O le están tatuando la piel
para lámparas del infierno?
O lo muerden sin compasión
los negros mastines del fuego?
O debe de noche y de día
viajar sin tregua con sus presos?
O debe morir sin morir
eternamente bajo el gas?
72.
Si todos los ríos son dulces
de dónde saca sal el mar?
Cómo saben las estaciones
que deben cambiar de camisa?
Por qué tan lentas en invierno
y tan palpitantes después?
Y cómo saben las raíces
que deben subir a la luz?
Y luego saludar al aire
con tantas flores y colores?
Siempre es la misma primavera
la que repite su papel?
73.
Quién trabaja más en la tierra,
el hombre o el sol cereal?
Entre el abeto y la amapola
a quién la tierra quiere más?
Entre las orquídeas y el trigo
para cuál es la preferencia?
Por qué tanto lujo a una flor
y un oro sucio para el trigo?
Entra el Otoño legalmente
o es una estación clandestina?
74.
Por qué se queda en los ramajes
hasta que las hojas se caen?
Y dónde se quedan colgados
sus pantalones amarillos?
Verdad que parece esperar
el Otoño que pase algo?
Tal vez el temblor de una hoja
o el tránsito del universo?
Hay un imán bajo la tierra,
imán hermano del Otoño?
Cuándo se dicta bajo tierra
la designación de la rosa?
sábado, 17 de febrero de 2007
Jairo Aníbal Niño
El día de tu santo
te hicieron regalos muy valiosos:
un perfume extranjero, una sortija,
un lapicero de oro, unos patines,
unos tenis Nike y una bicicleta.
Yo solamente te pude traer,
En una caja antigua de color rapé,
un montón de semillas de naranjo,
de pino, de cedro, de araucaria,
de bellísima, de caobo y de amarillo.
Esas semillas son pacientes
y esperan su lugar y su tiempo.
Yo no tenía dinero para comprarte algo lujoso.
Yo simplemente quise regalarte un bosque.
NO BUSQUES MÁS TU CUADERNO DE GEOGRAFÍA
No busques mas tu cuaderno de geografía.
Yo lo saqué de tu morral.
No quisiste ir a matiné conmigo,
el domingo pasado.
Mis amigos me contaron
que estabas en compañía de Bermúdez,
el grandote que practica la lucha libre.
Me contaron que estabas muy linda,
y que te reias a cada rato.
No busques mas tu cuaderno de geografía.
Ahora que está lloviendo,
asómate a la ventana,
y verás pasar ochenta barquitos de papel.
No busques mas tu cuaderno de geografía.
AYER POR PRIMERA VEZ
Ayer por primera vez
supe lo que era la aritmética
cuando, sin que nadie se diera cuenta,
me besaste en los labios.
Ayer por primera vez
supe que 1 más 1 son 1.
CUANDO PASAS
Cuando pasas,
se cae un cuaderno
un pie tropieza,
se escurren unos anteojos,
se oprime una garganta,
un par de manos sudan,
se extravía una bufanda.
Lo que ocurre
es que el cuaderno,
el pie,
los anteojos,
la garganta,
el par de manos
y la bufanda
están locos por ti.
USTED
Usted
que es una persona adulta
- y por lo tanto-
sensata, madura, razonable,
con una gran experiencia
y que sabe muchas cosas,
¿qué quiere ser cuando sea niño?
LECCION
-Paula, ¿usted sabe qué es es una oveja?
-Sí. La oveja es una nube con paticas.
¿QUÉ ES EL GATO?
El gato
es una gota
de tigre.
¿QUÉ ES EL RÍO ?
El río
es un barco
que se derrritió.
¿QUÉ ES LA GAVIOTA?
La gaviota
es un barquito de papel
que aprendió a volar.
¿ QUÉ ES LA TRISTEZA?
La tristeza
es un ajedrecista
que siempre juega
con las piezas grises.
CONEJOS
El hombre que todos los días
soñaba con conejos
abrió las alas de la ventana
y atisbó el aire seco de la noche.
Se desnudó lentamente
se metió entre las sábanas
como una criatura que se sumerge
en un pozo de hierba
y lloró largamente
porque en la radio habían anunciado
la destrucción total de la cosecha de zanahorias.
VISTA
Los cerros
tienen un color
de música dorada.
Una niña ciega
camina erguida y con pies sabios.
Su bastón es un pájaro blanco
revoloteando en su jaula de sombras.
Los cerros suenan a crepúsculo
y la ciega no se pierde de vista.
¿QUÉ ES EL MAR?
Para el pez volador
el mar es una isla
rodeada de tierra por todas partes.
¿SI LOS ENAMORADOS VIVIERAN EN LA LUNA?
Si los enamorados vivieran en la luna
en noches de tierra llena
- cogidos de la mano-
contemplarían el océano azul de nuestro planeta
y lo verían lleno de estrellas de mar.
¿QUÉ ES EL SILENCIO?
El silencio son seis cuerdas sin guitarra.
¿QUÉ FUE PRIMERO?
¿ Qué fue primero,
el huevo o la gallina?
Primero fue el pollito.
¿PORQUÉ LAS JIRAFAS TIENEN EL CUELLO TAN LARGO?
Las jirafas tienen el cuello tan largo
porque necesitan mordisquear las altas hojas de los árboles
para tener la ilusión de que se alimentan de ventanas.
¿QUÉ ES EL BUHO?
Albenázar Pantoja, eminente biólogo de Cartagena de Indias,
descubrió que el búho, simplemente es un gato al que le crecieron los ojos.
En unos papeles encontrados en su laboratorio y que estaban semidevorados por las polillas, aclara el asunto de las alas. Allí consigna
que gracias a su tesón y a su preocupación por el estudio de los búhos,
en alguna parte de la noche le fue dado el privilegio de contemplar el misterioso vuelo de los gatos.
¿CÓMO SE PASA AL OTRO LADO DEL ESPEJO?
Para pasar al otro lado del espejo, se necesita del valor temerario
de un niño de siete años, de su facultad para convertir el azul en quetzal
y la nube en garza. El sabe que tiene que ascender por la vertiente más peligrosa del espejo, trepar cuidadosamente para no tropezar con el brillo, afianzar con firmeza el pie para evitar hundirse en la garganta de los
reflejos, y eludir el encuentro cegador con los ojos de su doble. Entonces llegará a la cúspide y pasará al resplandor del otro lado, descendiendo
por la parte oscura de la luna.
¿QUÉ ES LA DESPEDIDA?
La despedida es una mano
que es un pañuelo
que es el corazón
y la distancia.
La despedida es una mano
que es un pañuelo
que es una mano
en el corazón
de la distancia.
LA GIOCONDA
Una vez en Barranquilla existió un hombre que dedicó su vida a estudiar el fenómeno de la sonrisa de la Gioconda.
Luego de muchos años de estudio e investigaciones, descubrió que Leonardo no pintó sobre el rostro de la mujer ninguna sonrisa. De su pincel surgió un rostro adusto con ojos del dulce color de las nubes del vino. Es el espectador quien al mirarla y quererla sonríe primero. Ella lo hace después.
El enemigo verdadero...
Un día me encontré cara a cara con un tigre y supe que era inofensivo.
En otra ocasión tropecé con una serpiente cascabel y se limitó a hacer sonar las maracas de su cola y a mirarme pacíficamente.
Hace algún tiempo me sorprendió la presencia de una pantera y comprobé que no era peligrosa.
Ayer fui atacado por una gallina, el animal mas sanguinario y feroz que hay sobre la tierra.
Eso fue lo que le dijo el gusanito a sus amigos
Fundición y forja
Todo se imaginó Supermán, menos que caería derrotado en aquella playa caliente y que su cuerpo fundido serviría después para hacer tres docenas de tornillos de acero, de regular calidad.
Por tí
Por ti
me he convertido en delincuente en un ratero,
en un amigo de lo ajeno
que será perseguido por todos
incluyendo al policía de la esquina
al profesor de moral
y al prefecto de disciplina.
Por ti
Ayer en la tarde
me convertí en un ladrón de flores.
LECCIÓN DE MUSICA
Do,
re,
mi,
fa,
sol,
la,
si.
Si?
Sí,
mi
sol;
sí.
Aquel hombre creía que todo se vendía y que todo se compraba. un día su esposa le dio un hijo y el hombre esperó con impaciencia a que el tiempo le diera al niño la capacidad de pedirle muchas cosas y a él la satisfacción de enseñarle a negociar todos y cada uno de sus antojos.
Llegado el momento, el hombre lo invitó a que le presentara la lista de solicitudes. el niño pidió el telón de los atradeceres, la clave de sol, un aerolito, las cosquillas que sintieron en la boca de los estómagos los astronautas que descendieron por primera vez en las praderas de la luna, el bosque de los abrazos, un curso de idiomas para saber qué dicen el baile de las colas de los perros, las lenguas de agua que murmuran en los troncos de los árboles y las palabras fosforecentes que cantan en los ojos de los gatos, la corriente eléctrica generada por los besos, un ratón de computador que le enseñe a evitar las ratoneras de las respuestas y que en cambio lo conduzca siempre al queso de las preguntas, y un poco del sonido del mar con la posibilidad de colocarlo en el interior de una concha de caracol. El hombre no supo qué hacer porque esas cosas no las vendían en ninguna parte.
Su mujer, entonces, lo llevó de la mano al almacén de la infancia.
LA MADRE
El hombre bebió con avidez esa sopa tibia y espesa que le daba la madre y sintió cómo le volvía otra vez la vida al cuerpo. Hacía varios días que no probaba bocado y había sentido el yerto terror de que no se estaba muriendo de la herida de bala sino del hambre. Era un milagro que ella hubiera encontrado algo para comer en ese paisaje de pedregales.
La mujer después de darle de comer se recostó en una piedra que tenía forma de medialuna. El hombre se sorprendió al verla tan pálida y con las vistas como con fiebre. Quiso acercarse a ella pero la mujer lo detuvo con una señal de los ojos y dijo: "Me dejaría de llamar Emilia Sierra si dejara morir de hambre a mi hijo. No lo he parido ni lo he criado para que se acabe como un perro. Ese gusto no se lo voy a dar a los asesinos del gobierno".
Arriba surgió un punto luminoso. Era un avión volando tan alto que parecía una pelusa desprendida del sol.
La mujer se quedó mirando el avión hasta que se fue del cielo y agregó: "A usted lo necesitan los pobres de estas tierras para que siga la pelea hasta el final. Cuídese mucho. Ya ve que en un pequeño descuido la tropa nos inundó el rancho y tuvimos que agarrar lo primero que topamos a mano y salir en estampida inventando caminos. Ahora regrese y siga al frente de nuestra gente. Me saluda a su tío Florentino y le dice que le entregue los dos caballos. Y dígale a Margarita que se meta con ustedes en el monte."
Los ojos de la mujer se llenaron de lágrimas. Contempló amorosamente a su hijo y sonrió. Luego, poco a poco, se fue muriendo sobre la piedra en forma de medialuna.
El hombre observó la cara transparente de la finada y luego vio la olla de peltre donde había hervido la sopa de color rojo, y vislumbró las dos profundas heridas que tenía la madre en las muñecas.
miércoles, 31 de enero de 2007
viernes, 26 de enero de 2007
Palindromos

Arenera
Anilina
Ananá
Arepera
oso
Otto
Radar
Reconocer
ilustración: Víctor Vasarely
Somos
seres
Salas
Ave, Eva
La ruta no natural
La ruta natural
Se es o no se es
Aire solo sería
Si vivo no vivís
¿Acaso hubo búhos acá? (Juan Filloy)
Amo la pacífica paloma
Adán no cede con Eva y Yavé no cede con nada
Amar, ¿dará honor a varón o hará drama?
Adán no calla con nada.
Somos nada, ya ve, o lodo o dolo, Eva y Adán somos (Julián Ríos)
Allí si María avisa y así va a ir a mi silla. (HG)
Anita la gorda lagartona no traga la droga latina.
Anita lava la tina.
Átale, demoníaco Caín, o me delata. (de Julio Cortázar)
Dábale arroz a la zorra el abad.
La ruta nos aportó otro paso natural.
Nada, yo soy Adán. (Guillermo Cabrera Infante)
No lata, no: la totalidad arada dilato talón a talón. (Juan Filloy)
Oir a Dario (título de libro de palídromos de Darío Lancini)
No solo no lo son. (título de una canción del grupo Mano de Santo)
Se lo creí, mareada. Era miércoles. (de Luciana Rezzónico)
Sé verlas al revés. (de Diego Vidal)
Adivina ya te opina, ya ni miles origina, ya ni cetro me domina, ya ni monarcas, a repaso ni mulato carreta, acaso nicotina, ya ni cita vecino, anima cocina, pedazo gallina, cedazo terso nos retoza de canilla goza, de pánico camina, ónice vaticina, ya ni tocino saca, a terracota luminosa pera, sacra nómina y ánimo de mortecina, ya ni giros elimina, ya ni poeta, ya ni vida. (de Ricardo Ochoa)
Allí por la tropa portado, traído a ese paraje de maniobras, una tipa como capitán usar boina me dejara, pese a odiar toda tropa por tal ropilla. (de Luis Torrent)
Se irá cada caries (Víctor Carbajo)
Agarrala Galarraga
A Mama Roma le aviva el amor a Papa y a Papa Roma le aviva el amor a Mamá
Abajo me mojaba
LATO
¿Tres, seis o nueve?
Sólo se ve Uno.
ECO
¿Dos o doce o nueve?
Sólo se ve Uno.Sí, es SER Total.
Darío Lancini
Ana la Galana
Leí, puta, tu piel. (Darío Lancini)
Luz azul (Estrella Sanoja)
Cuentos cortos
SALMÓNIDOS
Es universalmente reconocido que los salmones concurren a desovar al lugar donde nacieron. Para ello recorren enormes distancias en el mar y luego remontan el río hasta la naciente. Allí depositan sus huevos, en el mismo sitio donde sus padres depositaron los suyos; y también sus abuelos. Me gusta pensar que hay un único lugar en el mundo, bajo las aguas de un río que no conozco, hacia donde concurren todos los salmones de la Tierra en la época de la procreación. Allí Dios depositó el huevo del primer salmón.
Raúl Brasca
Golpe
Pía Barros
La Travesura
Una vez uno de los hijitos de Dios, aprovechándose de que su papá dormía la siesta, creó el mundo. Cuando Dios despertó le dijo: "¿Por qué has hecho esa travesura?" El hijito de Dios le dijo: "Yo estaba jugando". Y entonces Dios dijo: "Está bien. No importa. Pero nolo vuelvas a hacer".
Chuchú Martínez
Anuncio.
Oriundo de Hamelínn, soy flautista y alquilo mis servicios: puedo sacar las ratas de una ciudad o, si se prefiere, a los niños de un país sobrepoblado.
René Avilés Fabila
Tu amor es como la libertad pintada por un niño.
Felipe García
Una pequeña fábula
“Ay”, dijo el ratón, “el mundo se está haciendo más chiquito cada día. Al principio era tan grande que yo tenía miedo, corría y corría, y me alegraba cuando al fin veía paredes a lo lejos a diestra y siniestra, pero estas largas paredes se han achicado tanto que ya estoy en la última cámara, y ahí en la esquina está la trampa a la cual yo debo caer”.
“Sólamente tienes que cambiar tu dirección”, dijo el gato, y se lo comió.
Franz Kafka
Él era policía
Un golpe en la cara le dió a Marta
Su hijo que lo vió
se fue al cuarto
sacó la escopeta de juguete
lo apuntó
y a quemarropa le disparó al corazón
Su padrastro, atónito,
se apretó el pecho
un infarto lo había desvivido de un tirón.
Carlos Angulo
Y cuando las tinieblas cayeron sobre la tierra, José de Arimatea, después de haber encendido una antorcha de madera resinosa, descendió desde la colina al valle.
Porque tenía que hacer en su casa. Y arrodillándose sobre los pedernales del Valle de la Desolación, vio a un joven desnudo que lloraba.
Sus cabellos eran color de miel y su cuerpo como una flor blanca; pero las espinas habían desgarrado su cuerpo, y a guisa de corona, llevaba ceniza sobre sus cabellos.
Y José, que tenía grandes riquezas, dijo al joven desnudo que lloraba.
-Comprendo que sea grande tu dolor porque verdaderamente Él era justo.
Mas el joven le respondió:
-No lloro por él sino por mí mismo. Yo también he convertido el agua en vino y he curado al leproso y he devuelto la vista al ciego. Me he paseado sobre la superficie de las aguas y he arrojado a los demonios que habitan en los sepulcros. He dado de comer a los hambrientos en el desierto, allí donde no hay ningún alimento, y he hecho levantarse a los muertos de sus lechos angostos, y por mandato mío y delante de una gran multitud, una higuera seca ha florecido de nuevo. Todo cuanto él hizo, lo he hecho yo.
-¿Y por qué lloras, entonces?
-Porque a mí no me han crucificado.
Oscar Wilde
Sueño de la Mariposa
Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Al despertar ignoraba si era Tzu que había soñado que era una mariposa o si era una mariposa y estaba soñando que era Tzu.
Chuang Tzu
Crónica del Fin del Mundo
La nave que transportaba las tropas intergalácticas que invadirían el planeta Tierra dió marcha atrás cuando sus tripulantes vieron el símbolo de la decadencia de esa civilización: una gran M al lado de un restaurante de hamburguesas.
Eloi Yagüe Jarque
Le regalamos un telescopio al abuelo. Mas vale que no. Nos pidió que subiéramos su mecedora al techo para establecer su observatorio. Después, que lo subiéramos a él, con cuidado, que tengo esta pierna enferma. Posteriormente, la abuela dijo que ella no quería quedarse sola y hubo que subirla también.
Bajarlos todos los días es más complicado que subirlos: parece que se nos fueran a caer. Una vez en tierra hay que escuchar las narraciones acerca de lo que ambos han visto.
Si supieran que el telescopio no tiene vidrios.
Armando José Sequera
Los fantasmas y yo
Siempre estuve acosado por el temor a los fantasmas, hasta que distraídamente pasé de una habitación a otra sin utilizar los medios comunes.
René Avilés Fabila
AVISO
Por razones de demasiado uso regalo: Tarot egipcio, tarot de Marsella, péndulos, amuletos, bolas de cristal con poco uso, todas las cartas astrales, un manual de oráculos varios.
Los interesados concentrarse en mi tercer ojo y llamarme telepáticamente.
Mariana Sellanés
El Sueño del Rey
-Ahora está soñando. ¿Con quién sueña? ¿Lo sabes?
-Nadie lo sabe.
-Sueña contigo. Y si dejara de soñar, ¿qué sería de ti?
-No lo sé.
-Desaparecerías. Eres una figura de su sueño. Si se despertara ese Rey te apagarías como una vela.
Lewis Carroll
LA GIOCONDA
Una vez en Barranquilla existió un hombre que dedicó su vida a
estudiar el fenómeno de la sonrisa de la Gioconda.
Luego de muchos años de estudio e investigaciones, descubrió que Leonardo no pintó sobre el rostro de la mujer ninguna sonrisa. De su pincel surgió un rostro adusto con ojos del dulce color de las nubes del vino. Es el espectador quien al mirarla y quererla sonríe primero. Ella lo hace después.
Jairo Aníbal Niño
El dedo
Un hombre pobre se encontró en su camino a un antiguo amigo. Éste tenía un poder sobrenatural que le permitía hacer milagros. Como el hombre pobre se quejara de las dificultades de su vida, su amigo tocó con el dedo un ladrillo que de inmediato se convirtió en oro. Se lo ofreció al pobre, pero éste se lamentó de que eso era muy poco. El amigo tocó un león de piedra que se convirtió en un león de oro macizo y lo agregó al ladrillo de oro. El amigo insistió en que ambos regalos eran poca cosa.
-¿Qué más deseas, pues? -le preguntó sorprendido el hacedor de prodigios.
-¡Quisiera tu dedo! -contestó el otro.
Feng Meng-lung (1574-1646)
Los dos zorros
Dos zorros entraron de noche y por sorpresa en un gallinero y estrangularon al gallo, a las gallinas y alos polluelos y, después de la carnicería, apaciguaron su hambre. Uno de ellos, jóven y ardiente, quería devorarlo todo. El otro, viejo y avaro, quería guardar algunaprovisión para más adelante. El viejo decía:
Hijo mío, la experiencia me ha vuelto sabio, yo he visto muchas cosas desde que estoy en el mundo. No comamos todo esto en un sólo día. Hemos tenido fortuna, es un tesoro lo que hemos encontrado y es preciso economizar.
El jóven contestó:
Yo quiero comer todo ahora que lo tengo y saciarme por ocho días, porque riamonos de lo que pueda suceder, el mañana no será tan bueno. Elamo, para vengar la muerte de sus polluelos, nos acogotará.
Después de esta conversación cada cual tomó su parte. El jóven tanto que reventó, apenas pudo llegar a su madriguera para morir. El viejo, que se creyó más sabio moderando su apetito y vivir economizando, al día siguiente, al volver a su presa, fue acogotado por el amo.
Así, cada edad tien sus defectos, los jóvenes son fogosos e insasiables en sus placeres, los viejos son incorregibles en su avaricia.
Fenelón
El hombre invisible
Aquel hombre era invisible, pero nadie se percató de ello.
Gabriel Jiménez Emán
¡Viva la propiedad privada!
¡Esos malditos que están metidos en todas partes quieren quitarme lo que es mío! Pero no los dejaré. Defenderé todas mis pertenencias. Salvaguardaré mi capital y mis acciones a sangre y fuego. Que no piensen que me despojarán de mis bienes impúnemente. ¡No lo permitiré! Mi grito de guerra será: ¡Viva la propiedad privada, la tradición y la familia! ¡He dicho!
Acto seguido bajó del techo del carro desvalijado y quemado dirigiendo su perorata a nadie y comenzó a subir cansadamente las escaleras que le conducirán a su rancho de cartón piedra y techo de lata del que sobresalía una antena de TV.
Eloi Yagüe Jarque
Un cuento de horror
Felipa no hacía otra cosa que quejarse, llorar y maldecir a todo lo largo del día y la noche. Los fantasmas se preguntaban si acaso no estaría embrujada la casa.
Rigoberto Rodríguez
El mundo
Dios todavía no ha creado el mundo; sólo está imaginándolo, como entre sueños. Por eso el mundo es perfecto, pero confuso.
Augusto Monterroso
FLOR Y CRONOPIO
Un cronopio encuentra una flor solitaria en medio de los campos. Primero la va a arrancar, pero piensa que es una crueldad inútil y se pone de rodillas a su lado y juega alegremente con la flor, a saber: le acaricia los pétalos, la sopla para que baile, zumba como una abeja, huele su perfume, y finalmente se acuesta debajo de la flor y se duerme envuelto en una gran paz. La flor piensa: “Es como una flor”.
Julio Córtazar
La Espera
Agustín pasó todos los días de su vida esperando. Frecuentemente meditaba y hacía balance acerca de cuál sería el momento más importante de su existencia. Ayer le llegó. Hoy lo enterramos.
Eduardo Sanoja
LA CARTA
Todas las mañanas llego a la oficina, me siento, enciendo la lámpara, abro el portafolio y, antes de comenzar la tarea diaria, escribo una línea en la larga carta donde, desde hace catorce años, explico minuciosamente las razones de mi suicidio.
Luis Mateo Díez
Los nadies.
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pié derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de los nadies, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.
Eduardo Galeano
Espero curarme de ti
Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes como te digo que te quiero cuando digo: "qué calor hace", "dame agua", "¿Sabes manejar?", "Se hizo de noche"...Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te quiero".)
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras: Guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
Jaime Sabines
Enzo, un rico comerciante de Puerto Ayacucho, visita a las comunidades indígenas del Alto Orinoco y se horroriza cuando ve a Orawe, indígena Yanomami, tumbado tranquilamente en su chinchorro, mascando tabaco. - ¿Porqué no sales a pescar? - le preguntó Enzo. - Porque ya he pescado bastante por hoy - le contesta Orawe. - ¿Y porque no pescas más de lo que necesitas? - insiste el comerciante. - ¿Y qué iba a hacer con ello? - pregunta a su vez el indio. - Ganarías más dinero. De ese modo podrías poner un motor fuera de borda en tu canoa. Entonces podría llegar más lejos en el río y pescar más peces. Y así ganarías más peces. Y así ganarías lo suficiente para comprarte una red de nylon, con lo que obtendrías más pescado y más dinero. Pronto ganarías para tener dos canoas y hasta dos motores y más rápidos... Entonces serías rico como yo. - ¿Y que haría entonces? - preguntó de nuevo el indígena. - Podrías sentarte y disfrutar de la vida - - ¿Y qué crees que estoy haciendo en este preciso momento? - respondió satisfecho el indio Orawe.
La Voz de la Beatitud
Des pués de la muerte de Bankei, un ciego que vivía cerca del templo del maestro relató a un amigo:
-Como soy ciego, no veo la cara de las personas, así que debo juzgar su carácter por el sonido de su voz. Por lo común, cuando oigo a alguien felicitar a otro por su dicha o su éxito, también oigo una secreta nota de envidia. Cuando se expresan condolencias por la desgracia de otro, oigo el placer y la satisfacción, como si el condolente en realidad se alegrara de que en su propio mundo le quedara algo que ganar. Pero, en toda mi experiencia, la voz de Bankéi era siempre sincera. Cuando expresaba felicidad, yo no oía sino felicidad; y cuando expresaba tristeza, tristeza era todo lo que oía.
Historia Zen
El pobre anciano exclamó:
-Al fin he descubierto que mi verdader vocación es la delincuencia infantil.
¡Ay, pero lo he descubierto a los setenta años!
Alfonso Reyes
LA OVEJA FEROZ
Una oveja decidió disfrazarse de lobo, para confundir a su habitual enemigo, y se encontró con un lobo que había recurrido a su vieja costumbre de vestirse de oveja. En medio de la confusión que ocasionó el encuentro, todos pudieron presenciar cómo, por primera vez en la historia, la oveja feroz devoraba al lobo indefenso.
Jaime Alberto Vélez G.
FINAL PARA UN
CUENTO FANTÁSTICO
-Qué extraño -dijo la muchacha avanzando cautelosamente-. ¡Qué puerta más pesada! -La tocó, al hablar, y se cerró de pronto, con un golpe.
-¡Dios mío! -dijo el hombre-. Me parece que no tiene picaporte del lado de adentro. ¡Cómo, nos ha encerrado a los dos!
-A los dos no. A uno solo -dijo la muchacha.
Pasó a través de la puerta y desapareció.
I.A. Ireland
Había una vez que no había nada.
Oscar Santana
Hubo una vez un animal que quiso discutir con Sansón a las patadas. No se imaginan como le fue. Pero ya ven cómo le fue a Sansón con Dalila...
Augusto Monterroso
Alas
Yo ejercía entonces la medicina en Humahuaca. Una tarde me trajeron un niño descalabrado; se había caido por el precipicio de un cerro. Cuando para revisarlo le quité el poncho vi dos alas. Las examiné: estaban sanas.Apenas el niño pudo hablar le pregunté:
- ¿Por qué no volaste, `m´hijo, al sentirte caer?
-¿Volar? -me dijo- ¿Volar, para que la gente se ría de mí?
Enrique Anderson Imbert
Petición
Hay un modo de que me hagas completamente feliz, amor mío: muérete.
Jaime Sabines
ENCUENTRO CON EL DIABLO
Cierto hombre devoto, convencido de que era un sincero buscador de la Verdad, se sometió a un largo curso de disciplina y estudio.
Tuvo muchas experiencias con varios maestros, tanto en su vida interna como externa, por un periodo considerable de tiempo.
Un día meditando, vio de pronto al diablo sentado a su lado.
Aléjate, demonio - gritó -, tú no tienes ningún poder para dañarme, pues yo estoy siguiendo el Camino de los Elegidos.
La aparición se esfumó.
Un verdadero sabio que pasaba por allí, le dijo con tristeza:
¡Ay, amigo! Has puesto tus esfuerzos sobre bases tan inseguras como tu miedo inalterado, tu avaricia y tu autoestima, y has llegado a tu última experiencia posible.
¿Y por qué? - preguntó el buscador.
Ese diablo es en realidad un ángel. Diablo es como tú lo has visto.
Tradición Sufí
El mago hace aparecer un pájaro. El mago hace desaparecer un vaso con agua. El mago hace aparecer una mesa espléndidamente servida. El mago hace desaparecer un reloj, un pañuelo, y por error, con un ligero movimiento, hace desaparecer el oxígeno. Los espectadores van muriendo uno a uno, mientras el empresario les cobra rápido, apuradamente, por la magia y por el viaje.
Carlos Villalba
PROTESTA
La inauguración del congreso de escritores de cuentos cortos fue un estruendoso fracaso, ya que el encargado de presidirlo -un ilustre hombre de las letras- leyó un discurso tan extenso que motivó el retiro de los asistentes -llegados de todo el orbe-, quienes, en una muy breve declaración, expresaron que los habían confundido con ensayistas.
José Raúl Jaramillo Restrepo
FÁBULA
Un pastor se encuentra con un lobo.
-¡Qué hermosa dentadura tiene usted, señor lobo!- le dice.
-¡Oh! responde el lobo- mi dentadura no vale gran cosa, pues es una dentadura postiza.
Confesión por confesión, -entonces dice el pastor- si su dentadura es postiza, yo puedo confesarle que no soy pastor: soy oveja.
Braulio Arenas
Desde la mujer del tendero hasta Conchita la pelirroja, y desde Jesús el zpatero hasta Roberto que dirijía la escuela, todos, sin excepción, amanecieron con un terrón de azúcar en la punta de los labios. Sin embargo, los únicos en enterarse de lo sucedido fueron los que se besaron en la mañana.
Armando Moreno
VISOR
Aturdido por la feroz matanza, se llevó las manos a la cabeza y no tenía cabeza.
Carlos Alberto Castrillón
Amigo 1
Nunca supo:
Cómo era elevar una cometa
qué se sentía al hacer una caricia
dibujar una mariposa en el cuaderno
decir adiós.
Porque nunca tuvo brazos.
Carlos Angulo
Había un leñador que se afanaba sin descanso por cortar un árbol. Tenía el hacha mellada y, a pesar de su esfuerzo y de que prácticamente no paraba a descansar, su trabajo no avanzaba.
Pasó por allí un campesino que le dijo:
- Tu hacha está mellada, ¿por qué no la afilas?
El leñador le miró sólo un momento con su rostro agotado y le dijo:
- No tengo tiempo para eso, tengo que cortar todos esos árboles y no puedo perder un minuto de tiempo.
Tomado de "educar valores y el valor de educar" de Antonio Pérez Esclarín
LA PUNTA DE LA MADEJA
Cuando ella descubrió su primera cana quiso arrancarla de un tirón, pero como el odioso pelo blanco se prolongaba, jaló y jaló, mientras su cuerpo se destejía, hasta que sólo quedó una niña llorando asustada.
Gustavo Masso
Las Dos Ranas
Dos ranas saltaron dentro de un cubo de nata en una lechería.-Más vale que nos demos por vencidas- croó una de ellas mientras se esforzaban en vano por salir -estamos perdidas.- Sigue nadando - dijo la otra - saldremos de alguna manera.- Es inútil - chilló la primera - es demasiado espesa para nadar, demasiado blanda para saltar, demasiado resbaladiza para arrastrarse - como de todas maneras hemos de morir algún día, mejor que sea esta noche.Así que dejó de nadar y pereció ahogada.Su amiga siguió nadando y nadando sin rendirse.Y al amanecer, se encontró sobre un bloque de mantequilla que ella misma había batido. Y allí estaba, sonriente, comiéndose las moscas que acudían en bandadas en todas las direcciones
¿Suerte?
Una historia china habla de un anciano labrador que tenía un viejo caballo para cultivar los campos. Un día el caballo escapó a las montañas. Cuando los vecinos del anciano se acercaron para condolerse de él y lamentar su desgracia, el labrador les replicó: “¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?”
Una semana después, el caballo volvió de las montañas trayendo consigo una manada de caballos salvajes. Entonces los vecinos felicitaron al labrador por su buena suerte. Este les respondió: “¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?”
Cuando el hijo del labrador intentó domar uno de aquellos caballos salvajes, cayó y se rompió una pierna. Todo el mundo consideró esto como una desgracia. No así el anciano, quien se limitó a decir: “¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?”
Unas semanas más tarde, el ejercito entró en le poblado y fueron reclutados todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones. Cuando vieron al hijo del labrador con la pierna rota, lo dejaron tranquilo. ¿Había sido buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe?
Todo lo que a primera vista parece un contratiempo puede ser un disfraz del bien y lo que parece bueno a primera vista puede ser realmente perjudicial. Así pues, será postura sabia que dejemos a Dios decidir lo que es buena suerte, y le encomendemos a Él nuestro destino.
Anónimo
Aviso Clasificado
Se solicitan jóvenes de mirada y voluntad limpias, que tengan conocimientos de amaneceres y crepúsculos más que de marcas de zapatos, que sepan de solidaridad e inquietudes más que de modelos de carros y apariencias, para trabajar en una patria que a pesar de ambiciones aun sigue siendo uno de los rincones más hermosos de este planeta Tierra. Interesados favor dirigirse a Venezuela. Se recompensará con el azul del cielo, con los colores del arco iris y con mucho futuro.
Felipe García
Llamada de larga distancia
I) - ¡Ring!
-¿Aló?
-Sí, Diga
-¿Está Dios?
- No, no está, ¿de parte?
- ¿No sabe dónde puede estar?
-No, no tengo idea.
- Está bien, dígale que yo loestuve llamando. ¡Click!
II) - ¡Ring!
- Si, ¿Quién habla?
- Soy yo.
- ¿Quién es yo?
- El de ahorita.
- Ah, diga.
- ¿No ha regresado Dios?
- No señor, ya le dije que tiene tiempo que no viene.
- ¿Puedo dejarle un mensaje?
- Si, diga.
- Dígale que me llame cuando regrese. ¡Click!
III)- ¡Ring!
- ¿Quién es?
- Soy yo otra vez
- Diga
- ¿Dios noha llegado todavía?
- Mire señor, ya le dije que no está.
- Es que es urgente.
- Pero no está. No sea fastidioso.
- ¿Dónde puedo encontrarlo?
- Qué se yo, ¡Vayase al diablo! ¡Click!
Otrova Gomas
La Carta
No sólo matan las pistolas una carta mató al que deseó leerla los que la encontraron quisieron descubrir por qué había muerto pero también al leerla cayeron sin vida igual cosa acontecía con los que le daban una larga mirada aunque sea de lejos y así murió toda la policía muchísimos períodistas gentes de televisión se ha querido saber qué contenido terrible era el que tenía esa carta la cuestión es que era sumamente sencillo el problema la carta aquella no tenía ni una coma ni un punto y entonces se morian las gentes sin respirar
Luis Luksic
Sídrome
Todavía tengo casi todos mis dientes
casi todos mis cabellos y poquísimas canas
puedo hacer y deshacer el amor
trepar una escalera de dos en dos
y correr cuarenta metros detrás del omnibus
o sea que no debería sentirme viejo
pero el grave problema es que antes
no me fijaba en estos detalles.
Mario Benedetti
Había una vez que no había nada.
Oscar Santana
Yo no lo maté: él solito se le atravezó a la bala.
José Emilio Pacheco
LÍMITES
¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí la sed, hasta aquí el agua?
¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el aire, hasta aquí el fuego?
¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el amor, hasta aquí el odio?
¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el hombre, hasta aquí no?
Sólo la esperanza tiene las rodillas nítidas. Sangran.
Juan Gelman
El Mago hizo un gesto y eliminó el hambre.
El Mago hizo un gesto y eliminó la ignorancia.
El Mago hizo un gesto y eliminó la enfermedad.
El político hizo un gesto y eliminó al mago.
Carlos Villalba
En pleno verano, las hojas más tristes se transfiguran en pájaros. Las más secas en peces.
Franklin Fernández
La flecha disparada por la ballesta precisa de Guillermo Tell parte en dos la manzana que está a punto de caer sobre la cabeza de Newton. Eva toma una mitad y le ofrece la otra a su consorte para regocijo de la serpiente. Es así como nunca llega a formularse la ley de gravedad.
Ana María Shua
Los tiempos cambian
Cuando tenía quince años y estaba locamente enamorada, consiguió un hechizo garantizado –un ligue, como dicen– para que su hombre no la abandonara nunca. Sí, era el hombre de su vida, no había ningún hombre como él.
Hoy, 30 años después, está buscando en vano, con desesperación, alguien que deshaga el embrujo.
Carmen Cecilia Suárez
Suicidio colectivo
Todas mis soledades
se cortaron las venas
con el filo
de tu sonrisa
Jorge Ángel
La oreja de Van Gogh
—¡No tendrían por qué dudarlo! —comentó con sus alumnos el joven profesor de la Escuela de Artes Plásticas—. Observen bien, sobre el amarillo de las flores, predomina un color rojizo inconfundible. Quien adquirió la pintura en la última subasta de Christie's, también tendría que saberlo para pagar un precio tan alto. Los coleccionistas tienen muy buenos informantes que, no sólo les pasan datos, también, les dicen los secretos de los artistas y sus obras. Seguro que esto fue así: en la vasija de "Los girasoles", el pintor guardó su oreja cortada, cuando se regresó con ella de la casa de la prostituta a quién se la había ido a mostrar. Lo hizo para que las flores, al alimentarse de su sangre, supieran hasta la eternidad con cuánto dolor logró pintarlas.
Armando Quintero Laplume

