viernes, 22 de mayo de 2009

POBREZAS - Poemas Eduardo Galeano


Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no tienen tiempo para perder el tiempo.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no tienen silencio ni pueden comprarlo.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que tienen piernas que se han olvidado de caminar,
como las alas de las gallinas se han olvidado de volar.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que comen basura y pagan por ella como si fuese comida.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que tienen el derecho de respirar mierda,
como si fuera aire, sin pagar nada por ella.

Pobres,
lo que se dice pobres
son los que no tienen más libertad de elegir entre uno y otro canal de televisión.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que viven dramas pasionales con las máquinas.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que son siempre muchos y están siempre solos.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no saben que son pobres.

Instrucciones para cambiar el mundo . Sub Comandante Marcos


Constrúyase un cielo más bien cóncavo.
Píntese de verde o de café, colores terrestres y hermosos.
Salpíquese de nubes a discreción.
Cuelgue con cuidado una luna llena en occidente, digamos a tres cuartas sobre el horizonte respectivo.
Sobre oriente inicie, lentamente, el ascenso de un sol brillante y poderoso.
Reúna hombres y mujeres, hábleles despacio y con cariño, ellos empezarán a andar por sí solos.
Contemple con amor el mar.
Descanse el séptimo día.

Subcomandante Insurgente Marcos,
Feb. 26, 2004

miércoles, 6 de mayo de 2009

Tres relatos de Luis Fernando Veríssimo

Ilustración: H. G. Giger


La Broma

Todo comenzó como una broma. Llamó por teléfono a un amigo y le dijo:
—Lo sé todo.
Después de un silencio, el amigo respondió:
Cómo lo sabes?
—Eso no importa. Lo sé todo.
—Hazme un favor. No lo cuentes por ahí.
—Lo pensaré.
—¡Por el amor de Dios!
—Esta bien, pero ten cuidado.
Descubrió que tenía poder sobre las personas.
—Lo sé todo.
—¿Co… cómo?
—Lo sé todo.
—¿Todo el qué?
—Tú lo sabes bien.
—Pero es imposible. ¿Cómo lo has descubierto?
La reacción de las personas variaba. Algunas preguntaban en seguida:
—¿Alguien más lo sabe?
Otras se volvían agresivas:
—Está bien. Lo sabes. ¿Y qué?
—Nada. Solo quería que supieras que lo sé.
—Si se lo cuentas a alguien, yo…
—Depende de ti.
—¿De mí, cómo?
Si te portas bien, no lo contaré.
—Está bien.
Una vez, parecía que había encontrado a un inocente:
—Lo sé todo.
—¿Todo, el qué?
—Ya sabes.
—No, no sé. ¿Qué es lo que sabes?
—No te hagas el ingenuo.
—Pero no sé de qué me hablas.
—No me vengas con esas.
—Tú no sabes nada.
—Ah, eso quiere decir que hay alguna cosa para saber, pero que yo no la sé, ¿no?
—No hay nada.
—Mira que lo voy a contar por ahí…
—Puedes contarlo, que es mentira.
—¿Cómo sabes lo que voy a contar?
—Cualquier cosa que cuentes será mentira.
—Está bien. Lo contaré.
Pero al poco tiempo, recibió una llamada.
—Escucha. Lo pensé mejor. No cuentes nada sobre eso.
—¿Sobre “eso”?
—Sí, ya sabes…
Pasó a ser temido y respetado. Siempre había alguien que se le acercaba y le decía susurrando:
—¿Se lo has contado a alguien?
—Todavía no.
—Joder, gracias.
Con el paso del tiempo, ganó reputación. Era una persona en la que se podía confiar. Un día, un amigo le ofreció un trabajo con un gran sueldo.
—¿Por qué yo? —quiso saber.
—El trabajo conlleva muchas responsabilidades —dijo el amigo—. He decidido recomendarte.
—Pero, ¿por qué?
—Por tu discreción.
Comenzó a ganar prestigio. Se decía que lo sabía todo de todos pero que nunca abría la boca para hablar de nadie. Además de estar siempre bien informado, era un gentleman. Hasta que un día, recibió una llamada. Una voz misteriosa que dijo:
—Lo sé todo.
—¿Co… cómo?
—Lo sé todo.
—¿Todo el qué?
—Ya sabes...
Decidió largarse. Se fue de la ciudad. Los amigos se sorprendieron por su repentina desaparición. Decidieron investigar. ¿Qué estaría tramando? Finalmente, fue descubierto en una playa lejana. Los vecinos cuentan que una noche vieron llegar muchos coches que rodearon la casa. Varias personas entraron. Se oyeron gritos. Los vecinos cuentan que la voz que más se oía era la de él, gritando:
—¡Era broma! ¡Era broma!
Fue descubierto a la mañana siguiente, asesinado. El crimen nunca fue esclarecido. Pero las personas que lo conocían, no tenían dudas sobre el motivo.
Sabía demasiado.

Basura

Se encuentran en el área de servicio. Cada uno con su bolsa de basura. Es la primera vez que se hablan.
— Buenos días...
— Buenos días.
— La señora es del 610.
— Y, el señor del 612.
— Sí.
— Yo aún no lo conocía personalmente...
— De hecho...
— Disculpe mi atrevimiento, pero he visto su basura...
— ¿Mi qué?
— Su basura.
— Ah...
— Me he dado cuenta que nunca es mucha. Su familia debe ser pequeña...
— En realidad sólo soy yo.
— Mmmmmm. Me di cuenta también que usted usa mucha comida enlatada.
— Es que yo tengo que hacer mi propia comida. Y como no sé cocinar...
— Entiendo.
— Y usted también...
— Puede tutearme.
— También perdone mi atrevimiento, pero he visto algunos restos de comida en su basura. Champiñones, cosas así...
— Es que me gusta mucho cocinar. Hacer platos diferentes. Pero como vivo sola, a veces sobra...
— Usted... ¿Tú no tienes familia?
— Tengo, pero no son de aquí.
— Son de Espírito Santo.
— ¿Cómo lo sabe?
— Veo unos sobres en su basura. De Espírito Santo.
— Claro. Mi madre me escribe todas las semanas.
— ¿Ella es profesora?
— ¡Esto es increíble! ¿Cómo adivinó?
— Por la letra del sobre. Pensé que era letra de profesora.
— Usted no recibe muchas cartas. A juzgar por su basura.
— Así es.
— Pero, el otro día tenía un sobre de telegrama arrugado.
— Así fue.
— ¿Malas noticias?
— Mi padre. Murió.
— Lo siento mucho.
— Él ya estaba viejito. Allá en el Sur. Hacía mucho tiempo que no nos veíamos.
— ¿Fue por eso que volviste a fumar?
— ¿Cómo es que sabes?
— De un día para otro comenzaron a aparecer paquetes de cigarrillos arrugados en su basura.
— Es cierto. Pero conseguí dejarlo de nuevo.
— Yo, gracias a Dios, nunca fumé.
— Ya lo sé. Pero he visto unos vidriecitos de pastillas en su basura...
— Tranquilizantes. Fue una fase. Ya pasó.
— ¿Peleaste con tu pololo, no es verdad?
— ¿Eso, también lo descubriste en la basura?
— Primero el buqué de flores, con la tarjetita, tirado en la basura. Después, muchos pañuelitos de papel.
— Es que lloré mucho, pero ya pasó.
— Pero incluso hoy vi unos pañuelitos...
— Es que estoy un poquito resfriada.
— Ah.
— Veo muchos crucigramas en tu basura.
— Claro. Sí. Bien. Me quedo solo en casa. No salgo mucho. Tú me entiendes.
— ¿Polola?
— No.
— Pero hace unos días tenías una fotografía de una mujer en tu basura. Parecía bonita.
— Estuve limpiando unos cajones. Cosa del pasado.
— No rasgaste la foto. Eso significa que, en el fondo, tú quieres que ella vuelva.
— ¡Tú estás analizando mi basura!
— No puedo negar que tu basura me interesó.
— Qué divertido. Cuando escudriñé tu basura, decidí que quería conocerte. Creo que fue la poesía.
— ¡No! ¿Viste mis poemas?
— Vi y me gustaron mucho.
— Pero, ¡si son tan malos!
— Si tú creías que eran realmente malos, los habrías rasgado. Y sólo estaban doblados.
— Si yo supiera que los ibas a leer...
— Sólo no los guardé porque, al final, los estaría robando. Si bien que, no sé: ¿la basura de la persona aún es propiedad de ella?
— Creo que no. Basura es de dominio público.
— Tienes razón. A través de la basura, lo particular se vuelve público. Lo que sobra de nuestra vida privada se integra con las sobras de los demás. La basura es comunitaria. Es nuestra parte más social. ¿Esto será así?
— Bueno, ahí estás yendo harto lejos con la basura. Creo que...
— Ayer, en tu basura...
— ¿Qué?
— ¿Me equivoqué o eran cáscaras de camarón?
— Acertaste. Compré unos camarones enormes y los descasqué.
— ¡Me encantan los camarones!
— Los descasqué, pero aún no los comí. Quien sabe, tal vez podamos...
— ¿Cenar juntos?
— ¿Por qué no?
— No quiero darte trabajo.
— No es ningún trabajo.
— Pero vas a ensuciar tu cocina.
— Tonterías. En un instante limpio todo y pongo los restos en la basura.
— ¿En tu basura o en la mía?

Pntura: Guitarrista ciego de Picasso
Medio Poeta

El día que Mónica y Octavio regresaron de la luna de miel, Mónica llegó a la casa de sus padres y se encerró en el cuarto con la mamá. Necesitaba contarle una cosa y no quería que el padre escuchase.
— Octavio es poeta, mamá.
La mamá se lleva las manos a la boca.
— ¡Ave, María purísima!
Luego preguntó:
— ¿Cómo te enteraste?
— En la primera noche. La luna estaba llena. Él hizo unas frases sobre la luz de la luna sobre mi cuerpo.
— ¿Pero estás segura de que era poesía? ¿Rimaba?
— No rimaba, pero era poesía. ¡Él mismo lo dijo, mamá! Yo le pregunté "¿Qué es eso?" y él respondió "Yo soy medio poeta".
— Bien que tu papá sospechó algo...
— ¿Crees que debemos contarle a papá?
— ¡Por supuesto! Y ahora.
El papá dijo "Lo sabía" y determinó que llamasen a Octavio que se explicara. Mónica dijo que Octavio había quedado en buscarla allí después del trabajo. Los tres esperaron la llegada de Octavio. La madre, temiendo algún exceso del padre, intentó amenizar la situación.
— Él dijo que es sólo "medio" poeta...
El padre no dijo nada. Cuando sonó el timbre, mandó que la hija fuese al cuarto. Octavio saludó a los suegros efusivamente — era la primera vez que los veía después de la fiesta de la boda — pero pronto notó su frialdad.
— ¿Qué pasó? — preguntó.
— No nos contaste que eras poeta, dijo el padre.
— Pero yo no...
— No lo niegues. Mónica nos lo contó. ¿Creíste que ella no nos contaría?
— Pero si fue sólo un...
— Lo sé. Un poemita. Es así como se empieza. Un versito hoy, un versito mañana. No tarda y ya estarás haciendo poemas épicos, odas a cualquier cosa, diariamente. Ya vi suceder. Terminarás abandonando el trabajo, robando la mensualidad de mi hija para mantener el hábito.
— Pero yo...
— Vas a decir que puedes dejarlo cuando quieras. Es lo que dicen todos.
— Hijo mío, intervino la mamá afligida, ¿no te das cuenta del mal que te puede hacer la poesía? ¿Hace cuánto que tú...
— No importa, le interrumpió el padre. Y lo que él hizo antes no nos interesa. Pero ahora está casado. Tiene responsabilidades, tiene que trabajar para mantener a la familia. Está en una ramo competitivo, no puede facilitar. Lo sé, lo sé. La poesía es tentadora. Yo mismo, de joven, hice mis sonetos...
— ¡Eurico!
— Nunca te lo conté, Marta, pero lo hice. Afortunadamente tuve un padre que me orientó y lo dejé a tiempo. A Mónica la criamos sin cualquier poesía. Cualquier insicuación de métrica la reprimíamos. Y siempre la alertamos contra los poetas.
— ¿No existirá — sugirió la mamá — un programa de rehabilitación? Alguien con quien te puedas aconsejar...
Una vez más el papá la interrumpió.
— La decisión tiene que ser tuya, Octavio. Y tiene que ser ahora. Tú comprendes que no podemos dejar que Mónica salga de esta casa, donde tuvo siempre toda la seguridad, para vivir con un poeta. Haz tu elección. Mónica, una familia, una vida normal... o la poesía.
Octavio juró que abandonaría la poesía para siempre. Le llamaron a Mónica, los dos se fueron al nuevo departamento, Mónica sospechando un poco todavía, Octavio oyendo la advertencia a la salida: "Ojo, ¿eh?"
Hoy, siempre que habla con Mónica por teléfono, la madre le pregunta:
— ¿Y Octavio?
— Está bien, mamá.
— Nunca más...
— No.
A veces, cuando la familia está toda reunida, Octavio dice unas cosas que provocan el intercambio de miradas entre los demás y la sospecha de una recaída. Luego Mónica asegura que aquello no es poesía, es sólo su forma de hablar. Pero el señor Eurico y doña Marta viven preocupados por la hija. En las noches de luna llena, entonces, doña Marta ni siquiera puede dormir bien.

miércoles, 22 de abril de 2009

Frase Ernesto Sábato

Si nos volvemos incapaces de crear un clima de belleza en el pequeño mundo a nuestro alrededor y sólo atendemos a las razones del trabajo, tantas veces deshumanizado y competitivo, ¿cómo podremos resistir?
La presencia del hombre se expresa en el arreglo de una mesa, en unos discos apilados, en un libro, en un juguete. El contacto con cualquier obra humana evoca en nosotros la vida del otro, deja huellas a su paso que nos inclinan a reconocerlo y a encontrarlo. Si vivimos como autómatas seremos ciegos a las huellas que los hombres nos van dejando, como las piedritas que tiraban Hansel y Gretel en la esperanza de ser encontrados...

tomado de Un día de tanto no verte te ví


Ernesto Sábato

Lo pequeño es hermoso - Leonardo Boff


Lo pequeño es hermoso. Una gota hace muy poco, como el agua que trae el colibrí que, solidario, quiere dar también su aporte. Pero, ¿no está la lluvia hecha de gotas? Muchas gotas, millones de gotas, cual millones de minúsculos colibríes, apagan en pocas horas el incendio más persistente. Es la fuerza invencible de lo pequeño. Es importante creer en la fuerza secreta de la buena voluntad, por pequeña que sea. El bien no se restringe a la persona que lo practica; el bien, como la luz, es una realidad que se irradia. Como una ola, sigue su curso por el mundo, evocando el bien que está en todos y fortaleciendo la corriente del bien. El bien es la referencia para cualquier ética.

viernes, 13 de marzo de 2009

Arreglemos el Mundo _Gabriel García Márquez

Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos. Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas. Cierto día, su hijo de 7 años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiese darle con el objetivo de distraer su atención. De repente se encontró con una revista, en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entregó a su hijo diciendo: - Como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie. Entonces calculó que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así. Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño que lo llamaba calmadamente. Papá, papá, ya hice todo, conseguí terminarlo. Al principio el padre no creyó en el niño. Pensó que sería imposible que, a su edad hubiera conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes. Desconfiado, el científico levantó la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares. ¿Cómo era posible? ¿Cómo el niño había sido capaz? De esta manera, el padre preguntó con asombro a su hijo: - Hijito, tú no sabías cómo era el mundo, ¿cómo lo lograste? - Papá - respondió el niño - yo no sabía como era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, vi que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di vuelta los recortes y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía como era. Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta la hoja y vi que había arreglado al mundo.
GABRIEL GARCÍA MARQUEZ

lunes, 12 de enero de 2009

Irakundos - Richard Terán





Desolados,
Dislocados, desesperados
vienen reventando entre las multitudes
sedientas de sangre,
se pasean los niños entre todas las tumbas que están por todas partes
y no encuentran sus brazos, ni sus ojos , ni sus manos,
en la búsqueda a rastras
van despertando voces
y los llantos se apagan cuando se ahoga el dia
me estremece lo oscuro y también los patriotas,
dislocados y yermos ,
con el hambre vacía
se robaron las cruces con que cuentan los muertos
espoletas sin vida en la sangre crujiente
las chatarras son masa en la tierra sagrada
solo el humo me ampara, pero la rabia vive.

leer el poemario completo

Un post por palestina

Para todos los amigos Blogueros

http://unpostporpalestina.blogspot.com/

sábado, 6 de diciembre de 2008

El Vitral

El vitral no es nada
sin la luz
de los ojos vidriosos
que comprende en pestañeos
la gran mentira del mundo.

Danhir


tomado de Nocturnidades

martes, 4 de noviembre de 2008

Los intelectuales apolíticos - Otto René Castillo

Un día,

los intelectuales

apolíticos

de mi país

serán interrogados

por el hombre sencillo

de nuestro pueblo.

Se les preguntará

sobre lo que hicieron

cuando la patria se apagaba

lentamente,

como una hoguera dulce,

pequeña y sola.

No serán interrogados

sobre sus trajes,

ni sobre sus largas

siestas

después de la merienda,

tampoco sobre sus estériles

combates con la nada,

ni sobre su ontológica

manera

de llegar a las monedas.

No se les interrogará

sobre la mitología griega,

ni sobre el asco

que sintieron de sí,

cuando alguien, en su fondo,

se dispone a morir cobardemente.

Nada se les preguntará

sobre sus justificaciones

absurdas,

crecidas a la sombra,

de una mentira rotunda.

Ese día vendrán

los hombres sencillos.

los que nunca cupieron

en los libros y versos

de los intelectuales apolíticos,

pero que llegaban todos los días

a dejarles la leche y el pan,

los huevos y las tortillas,

los que les cosían la ropa

los que les manejaban los carros,

les cuidaban sus perros y jardines,

y trabajaban para ellos,

Y preguntarán

“¿Qué hicisteis cuando los pobres

sufrían y se quemaba en ellos

gravemente, la ternura y la vida?”

Intelectuales apolíticos

de mi dulce país,

no podréis responder nada.

Os devorará un buitre de silencio

las entrañas.

os roerá el alma

vuestra propia miseria.

y callaréis,

Avergonzados de vosotros.

Otto René Castillo,

domingo, 12 de octubre de 2008

8 de Octubre -Eduardo Sanoja


8 de Octubre


Retumba tu grito de guerra
contra la injusticia
y el hondo de tu asma
recorre las barriadas de América.

Tus pasos se oyen fuertes
en cada Constituyente
y palpita en el corazón
de la pobreza…

Hermano, hermano…

¡En qué forma
has burlado a los tiempos
y cómo siguen hilando libertades
tus manos mutiladas...!

En el Norte
está situado
un gran imperio
donde se fabrican
al mayor y al detal
los cementerios.

Allí se discute
en conspiraciones
cónclaves y concilios
cómo hacer
para repartir mejor
la muerte a domicilio.

Es la gran cuna
de la falsa democracia
del terrorismo y de la droga
y sus manos contaminadas
nos aprietan el cuello
y nos ahogan.

Eduardo Sanoja

miércoles, 8 de octubre de 2008

Epistolabio - Gonzalo Fragui

DEL AMOR

Los labios son para el amante
como el bastón verde para el ciego.


Mi forma de amar a Dios
es besando.


El despecho es la continuación del amor,
pero por otros medios.


En el despecho
lo primero en extraviarse es el cuerpo del delito.



Quien pierde el deseo
pierde más que el que se pierde en el deseo.


Si la veo
Silabeo
Si sólo la veo
Labeo solo.



DE LO IMPOSIBLE


El tigre lleva en los ojos
el sol de los venados.


Los parques a veces
no salen de su parquedad.


Quemar un libro de poemas
es como quemar un bosque de eucaliptos.


Por aquí
salvo el amor
la salud
y el dinero
Todo bien.


La conciencia es una espía.


Mi problema no es ganarme la vida
Mi problema es no perdérmela.


El silencio es el más alto decir.


Todo poeta es sospechoso.


Entre poetas
nadie es extranjero.


El poeta produce relámpagos
No artefactos eléctricos.


El poeta debe hablar
Todo lo que calle será utilizado en su contra.


Las manos avivan
o apagan


Yo sé dónde tengo el misterio
Lo que se me ha extraviado es la realidad


Prefiero escribir una novela de ochocientas páginas
a llenar una planilla.


Los grafittis son oraciones
que le fueron censuradas a Dios en los catecismos


El cero para los mayas eran conchas de caracol
El cero para los banqueros son conchas de mango.


La constancia no me consta
ni la fe me fía


Estoy a salvo
cuando me dio cuenta
que mis serias dudas
son sólo miserias dudas.

sábado, 4 de octubre de 2008

Máximas Espirituales - Khalil Gibran


1

Reflexionando sobre una gota de rocío descubrí el secreto del mar.

4

Si eres pobre, no vayas con quien mide a los hombres con la vara de la riqueza.

5

Prefiero ser el soñador más humilde y con sueños menos claros que el rey de los que carecen de sueños y de deseos.

8

Ahorrar es ser generoso con todos menos con los avaros.

10

Un hombre que no puede caer más bajo que cuando convierte sus sueños en oro y plata.

14

Si quieres caminar hacia Dios, acércate a los demás.

16

Preservadme de quien dice: “Soy la luz que ilumina el camino a los demás” Pero acercadme a quien busca su camino a la luz de los demás.

20

Si el objetivo de la religión es obtener un premio, si el patriotismo responde a intereses egoístas y si se utiliza la educación como instrumento de lucro, prefiero ser ateo, apátrida e ignorante.

22

Unos oyen con los oídos, otros con el estómago, otros con el bolsillo y otros no oyen nada en absoluto.

25

La historia del hombre es nacer, casarse y morir. Pero viene un loco con extrañas ideas y dice que ha soñado con un mundo distinto cuyos seres más lúcidos sueñan con algo más que nacer, casarse y morir.

26

Quien nunca ha sembrado una simiente, ni ha puesto un ladrillo, ni ha tejido una prenda, pero se dedica exclusivamente a la política, constituye un desastre para su patria.

27

Cuando nos adornamos reconocemos nuestra fealdad.

36

Tener miedo al infierno es ya estar en el infierno, y desear el cielo es ya estar en el cielo.

42

¿Dónde acaba la canción del mar, en laplaya o en el corazón de quienes la escuchan?

51

Si quieres ver el valle, sube a la cima del monte, si quieres ver la cima del monte, elévate hasta las nubes, pero si quieres abarcar las nubes; cierra los ojos y piensa.

58

Tan unidos están el cuerpo y el alma como el cuerpo y su medio ambiente.

59

No te contentes con poco: quien lleve a la fuente de la vida un cántaro vacío, volverá con dos cántaros llenos.

62

La flor que crece hasta alcanzar las nubes no se marchitará jamás, y la canción que entonan los labios de las novias del amanecer no se perderá nunca.

68

Surgió una luz de mi oscuridad e iluminó mi camino.

69

Nuestras almas atraviesan espacios de la vida que no pueden medirse con ese invento del hombre que son las unidades de tiempo.

73

La poesía es la comprensión del todo. ¿Cómo vas a comunicársela entonces a quien no entiende más que una parte?

74

¡Con que seriedad aconseja el glotón al hambriento que soporte los tormentos del hambre!

78

El secreto de la canción está entre la vibración de la voz del que canta y el latir del corazón del que escucha.

83

Libradme de la sabiduría que no llora, de la filosofía que no ríe y del orgullo que no inclina la cabeza delante de un niño.

84

Hay entre nosotros asesinos que nunca han derramado ni una gota de sangre, y ladrones que jamás han robado, y mentirosos que siempre han dicho la verdad.

89

La ternura y la amabilidad no son signos de debilidad o de desesperación, sino muestras de fuerza y de decisión.

91

El salvaje que tiene hambre arranca una fruta del árbol y se la come. El ciudadano de la sociedad civilizada que tiene hambre le compra una fruta a uno que se la compró a otro que se la compró a su vez a quien la cogió del árbol.

92

Planté mi dolor en el terreno de la paciencia y obtuve frutos de felicidad.

95

La educación no siembra semillas en ti, pero hace que germinen tus semillas.

98

El entusiasmo es un volcán en cuya cumbre no crece nunca la hierba de la indecisión.

99

La inspiración consiste en ver una parte del todo con la parte del todo que hay en ti.

105

Me dicen:

“ Si ves dormir a un esclavo, no le despiertes, porque puede estar soñando con la libertad.” Y yo contesto: “Si ves dormir a un esclavo, despiértalo y háblale de la libertad”

109

El arte aparece cuando la visión íntima del artista y la manifestación de la naturaleza concuerdan para descubrir nuevas formas.

133

La pobreza es una imperfección temporal, paro la riqueza excesiva es una enfermedad crónica.

137

La poesía es un relámpago. Se convierte en una simple composición literaria cuando es una composición de palabras.

162

La mariposa seguirá volando por el campo y las gotas de rocío brillarán sobre la hierba, cuando las pirámides de Egipto se hayan derrumbado y ya no existan los rascacielos de Nueva York.

164

El comercio es un robo, excepto cuando es un intercambio.

203

La luz de las estrellas que se apagaron hace mucho tiempo siguen llegando a nosotros. Lo mismo sucede con los grandes hombres que murieron hace siglos, pero que aún nos hacen llegar las radiaciones de su personalidad.

204

Quien ha sabido granjearse el amor de los pobres es un rey de reyes.

207

Exigimos libertad de palabra y libertad de prensa, aunque no tengamos nada que decir ni nada que valga la pena imprimir.

209

La fuerza suele ir asociada con la tolerancia.

215

La piedra más sólida de un edificio es la que se encuentra en la parte inferior de los cimientos.

218

La indolencia de mi pueblo me enseñó a ser atrevido.

220

El auténtico hombre religioso no abraza una religión, y quien la abraza no tiene religión.

237

El alfarero puede moldear una jarra con arcilla, pero no puede hacerlo con arena ni con grava.

258

La realidad de la música radica en esa vibración que queda en los oídos una vez que el cantante acaba su canción y el músico deja de pulsar sus cuerdas.

281

Dios ha dado alas a vuestros espíritus para que vuelen por el inmenso cielo del amor y la libertad. ¡Qué triste es que cortéis vuestras alas con vuestras propias manos y que vuestro espíritu sufra arrastrándose por el suelo como un gusano!

jueves, 2 de octubre de 2008

Entre el Cristal y las Nubes - Óscar Fernández

EXISTENCIA

Existencia polisémica
de naturaleza multiversa
reconfiguras mi lógica
y haces de la nada
un algo policromático
que se autogenera
en la transversalidad
de la semiósfera.

Un destino
sin destino
es el norte
que no existe
más que en mi memoria
en medio de la armonía
caótica.
De la igualdad social
¿es social lo antisocial?
¿es humano el inhumano?
¿es bebida la coca cola?
¿es Dios un hombre o una mujer?
¿es el perdón un pecado y el pecado una necesidad?
¿es la respiración un invento
y la palabra un recurso para mentir?
¿Y

y
yo
qué somos?
¿quiénes somos
polvo o partículas?
Polvo de estrellas
existencia
de
la existencia.

PRESENTACIÓN.-

La búsqueda insistente por una explicación sobre la vida, nos lleva a preguntarnos de forma recurrente acerca de la naturaleza de la misma y en consecuencia acerca de la condición humana y su trascendencia.

La división fragmentaria de la ciencia en disciplinas de saber, nos ha fracturado la mente y nos ha transfigurado los sentimientos que para esa ciencia formal, no forman parte de eso que ellos llaman objetividad. Humberto Maturana nos dice que: "La objetividad es un argumento para obligar", de allí que esta ciencia perversa nos lleve a querer imponer ideas, conocimientos y sentires, a través de un lenguaje dogmático y autoritario, negando de este modo otras formas y/o modos de conocer. El libro que hoy presentamos es el resultado de más de 15 años de reflexiones sobre estos temas, el cual no escapa del discurso academicista pero pretende cuestionarlo hasta donde la gramática y la semántica lo permitan; para ello el autor intenta apartarse un poco utilizando diversos recursos lingüísticos, como lo son los aforismos, la poesía, el discurso argumentativo, y la ironía, entre otros; intentando con esto mostrar un lenguaje multiverso y multimorfo que hable de lo que somos realmente como seres plurales y tremendamente cambiantes.
Por ello la lógica aristotélica es uno de los temas de revisión en este ensayo, pues desde allí parten nuestras cosmovisiones y nuestras cosmogonías, demarcando de esta forma toda una realidad que como la vida misma y su interpretación siempre será parcial.

Por tanto y por cuanto, les invitamos a observar críticamente esta humilde creación que sin vuestros aportes no tendrá ningún valor. Sean pues bienvenidos a esta telaraña de ideas.



Descargar el libro completo en PDF