viernes, 15 de agosto de 2008
Regalo de amores
lunes, 11 de agosto de 2008
Siempre... Ella - Rafa "Yuca" González

Hombres y animales, machos y hembras, trazan su vida ganando territorios y poder, casi como una causa natural, según sus condiciones construyen el camino que recorrerán como vida hasta descubrir el último paso de su recorrido.
Pero, cuántas veces no es ella quien aparece en cualquier nocturno viernes mientras se desarrolla aquella espontánea conversación que raramente ocurre, aquella que se alimenta de recuerdos, o que saca confesiones entre amigos, luego de todos los sorbos provocados por el cierre de la semana de trabajo o sencillamente por no querer abrazar soledades solo. Cuántas veces, recostados de un carro, una pared o una cerca, la hemos visto llegar de la oscuridad saludando y brindando su alegre compañía, incluso a quienes no conoce, eso sí, por un rato nada más, porque siempre se va más rápido de lo que uno logra darse cuenta. Tal vez por el alcohol (nuestro).
Ella no permite alborotos ni incursiones de desconocidos dentro de su campo, si algo así pasa, inmediatamente sale a imponer lo que se ha sabido ganar por su forma de actuar con lo que le pertenece.
Ella tiene una falta, una falta que para cualquiera sería muy grave, pero al parecer, no tanto para ella. Ocurrió siendo pequeña, dicen que fue en una pelea. Pero desde ese momento asumió esa falta como parte de los tratos que da la vida, así que de las cuatro patas originales, se ha sabido incorporar a su propio andar desde ese momento sólo con las tres restantes, dos delanteras y la trasera derecha. Aquella trasera pata izquierda se extinguió en las fauces de aquel perro que no se atrevió a cazar esa pelea en estos momentos en que mejor puede defenderse. Ahora, por estos días, quizás esa falta también sea parte de su reconocimiento entre quienes la encuentran con más frecuencia.
Muchas conversaciones he inundado con lo que sé de ella, es parte de mis contados cuentos. La mocha, es ella la mocha. Con sus colores marrón y blanco repartidos en todo su pelaje sucio de tanta calle y lluvias.
La mocha, se adueñó de la calle, se hizo querer por niños, borrachitos y todo aquel que se entusiasmara con su presencia. Semejaba una especie de vigilancia, era la cuidadora del territorio con sus habitantes comunes, ahuyentaba a los perros desconocidos y era una gran acompañante de los nocturnos vaciadores de botellas, hasta la gota final que indica el tambaleante regreso a casa, y ella, se conformaba con una acera o debajo de cualquier carro para echar al descanso su asimétrico cuerpo.
Así era ella, la mocha, con más gracia que muchos que ostentan en la nada y no les falta una pierna.
sábado, 2 de agosto de 2008
sábado, 19 de julio de 2008
Regalos de amores - Juan Ladino
Y a tu paso fragancia le dan
Los azahares que en tu cuerpo van
Jugueteando en la noche tranquila.
Esa luna, que nos mira sonriendo
En tu pelo se posa a escuchar
A mi alma que quiere volar
Anhelando ser de tu pensamiento.
Y yo, queriendo ser la noche, la luna
Azahar, cocuyo y miel para tu cielo
Esa luna, jugando en tu pelo
Mariposa radiante nocturna.
Y yo, queriendo ser la noche en colores
Para pintar por siempre en tus ojos
Mil palabras, mis flores de abrojos
Como simples regalos de amores.
Juan Ladino.
3 poesías de Carlos Drummond de Andrade
EL MUNDO ES GRANDE...
El mundo es grande y cabe
en esta ventana sobre el mar.
El mar es grande y cabe
en la cama y en el colchón de amar.
El amor es grande y cabe
en el breve espacio de besar.
LOS QUE SUFREN
¿Por qué no habrían de sufrir
si esta es la llave de la unidad del mundo?
por la mano inconsciente.
Hay una ahogada queja
en su docilidad.
paralítico, eterno.
ni siquiera el privilegio de sufrir.
VAMOS, NO LLORES...
La infancia se ha perdido.
La juventud se ha perdido.
Pero la vida aún no se ha perdido.
El segundo también pasó.
El tercer amor pasó.
Pero aún continúa vivo el corazón.
No realizaste ningún viaje.
No posees tierra, ni casa, ni barco,
pero tienes un perro.
en voz tenue, te golpearon.
Esas, nunca, nunca cicatrizan.
Sin embargo, ¿existe el humor?
La Flecha - José Emilio Pacheco
No importa que la flecha no alcance el blanco
Mejor así
No capturar ninguna presa
No hacerle daño a nadie
pues lo importante
es el vuelo la trayectoria el impulso
el tramo de aire recorrido en su ascenso
la oscuridad que desaloja al clavarse
vibrante
en la extesión de la nada.
José Emilio Pacheco
sábado, 28 de junio de 2008
Texto Pendejo - Facundo Cabral
porque cada cantor es un soldado menos
y por eso hay que cuidarse del que no canta
porque algo esconde.
Mi abuela decía:
habría que acabar con los uniformes
que le dan autoridad a cualquier
¿Qué es un general desnudo?
Y tenía razón, y tenía derecho a hablar de esto
por que estuvo casada con un coronel,
que era realmente un hombre valiente.
Solamente le tenía miedo a los pendejos.
Un día le pregunté por qué,
y me dijo por que son muchos.
No hay forma de cubrir semejante frente,
y por temprano que te levantes
a donde vayas ya estás lleno de pendejos.
Y son peligrosos por que al ser mayoría
eligen hasta al presidente.
Y los hay de todas las categorías,
por ejemplo está el pendejo informático
que es un pendejo computado
el pendejo burócrata
que es oficialmente pendejo
el pendejo optimista
que cree que no es pendejo
el pendejo pesimista
que cree que es el único pendejo
el pendejo esférico
que es pendejo por todos lados
el pendejo fosforecente
por que hasta de noche se ve
que por allá viene un pendejo
el pendejo de referencias
¿dónde está Alberto?, allá al lado del
pendejo de la chaqueta gris
el pendejo consciente
que sabe que es pendejo
el pendejo de sangre azul
que es hijo y nieto de pendejos
y el más peligroso de todos
el pendejo demagogo
que cree que el pueblo es pendejo.
miércoles, 25 de junio de 2008
sábado, 7 de junio de 2008
Práctica del Mundo - Eugenio Montejo
No traduzcas tu música profunda
a números y claves,
las palabrasnacen por el tacto.
El mar que ves corre delante de sus olas,
¿para qué has de alcanzarlo?
Escúchalo en el coro de las palmas.
Lo que es visible en la flor, en la mujer,
reposa en lo invisible,
lo que gira en los astros quiere detenerse.
Prefiere tu silencio y déjate rodar,
la teoría de la piedra es la más práctica.
Relata el sueño de tu vida
con las lentas vocales de las nubes
que van y vienen dibujando el mundo
sin añadir ni una línea más de sombra
a su misterio natural.
Eugenio Montejo
jueves, 5 de junio de 2008
Poesía Matemática - Millôr Fernandes
En las muchas hojas
del libro de matemáticas
un Cociente se enamoró
un día dolorosamente
de una Incógnita.
La vio con su mirada innumerable
y la vio desde el ápice a la base:
Una figura impar;
ojos de robot, boca de trapecio,
cuerpo rectangular, senos esferoides.
Hizo de la suya una vida
paralela a la de ella,
hasta que se encontraron
en el infinito.
"¿Quién eres tú?" -indagó ella
con ansia radical.
"Soy la suma de los cuadrados de los catetos.
Pero puedes llamarme hipotenusa".
Y de hablar descubrieron que eran
primos entre sí.
Y así se amaron
al cuadrado de la velocidad de la luz,
en una sexta potencia
trazando ,
al sabor del momento
y de la pasión,
rectas, curvas, círculos y líneas sinoidales
en los jardines de la cuarta dimensión.
Escandalizaron a los ortodoxos de las formas euclidianas
y a los exegetas del Universo infinito.
Rompieron convenciones newtonianas y pitagóricas.
Y en fin resolvieron casarse,
constituir un hogar,
más que un hogar, una perpendicular.
Invitaron como padrinos
al Polígono y a la Bisectriz.
E hicieron planos y ecuaciones y diagramas para el futuro
soñando con una felicidad
integral y diferencial.
Y se casaron y tuvieron una secante y tres conos
muy graciosillos.
Y fueron felices
hasta aquel día
en que todo se vuelve al fin
monotonía.
Fue entonces cuando surgió
El Máximo Común Divisor.
Ofreciole, a ella,
una grandeza absoluta
y la redujo a un denominador común.
Él, Cociente, percibió
Que con ella no formaba un todo,
una unidad.
Era un triángulo, llamado amoroso.
De ese problema él era una fracción
la más ordinaria,
Pero fue entonces cuando Einstein descubrió la Relatividad
Y todo lo que era espurio pasó a ser
moralidad
Como en cualquier sociedad.
Millôr Fernandes
sábado, 31 de mayo de 2008
El analfabeto político - Bertolt Bretch
es el analfabeto político.
Él no oye, no habla
ni participa en los acontecimientos políticos.
No sabe que el costo de la vida,
el precio de los frijoles, del pescado,
de la harina, del alquiler, del calzado
y de las medicinas
dependen de las decisiones políticas.
El analfabeto político es tan animal
que se enorgullece e hincha el pecho
al decir que odia la política.
No sabe el imbécil que
de su ignorancia política proviene
la prostituta, el menor abandonado,
el asaltador, y el peor de los bandidos,
que es el político aprovechado,
embaucador y corrompido,
lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.
Bertolt Bretch
viernes, 30 de mayo de 2008
Ruleta en versos
pues me anda persiguiendo la ironía
espero que no sea todo el día
o seré un perseguido consecuente
Hoy juro no mirarme en el espejo
tampoco contaré con mi tristeza
hoy dejaré de un lado mi cabeza
para salvar del hambre mi pellejo
Qué va ser del olvido si me olvido
que tengo que atrapar sueños al vuelo
qué será de las aves que aun cantando
hoy duerman en el suelo
Rehuso a vestirme de marinero
que tomando un timón se va a la guerra
y por supuesto la muerte lo encierra
y lo para una bala en el camino
No quiero ser soldado y matarte
con ese odio cruel del enemigo
quiero ser un soldado en el olvido
y correr hasta ti para salvarme
Qué va a ser del calor si nunca abrazo
y qué de la palabra si no escribo
qué será de los versos y canciones
qué será de la vida si no vivo
Ando buscando a dios por los rincones
sin entender que existe una ruleta
que a veces se convierte en escopeta
y mata sin conciencia y sin razones
Será que amanecí como indolente
sin la sabiduría que otros tienen
pero hoy los versos van y otros vienen
de una manera loca aquí en mi mente
Qué va a ser del amor si poco amo
y qué de la alegría si no río
qué será de la guerra si este mundo
se nos queda vacío, se nos queda vacío.
Rcichard Terán
viernes, 16 de mayo de 2008
Subcomandante insurgente Marcos
Nuestra ley hizo florecer libros, medicinas, risas, dulces y juguetes. La ley de ellos, la de los poderosos, vino sin argumento alguno que no fuera el de la fuerza, y destruyó bibliotecas, clínicas y hospitales, trajo tristeza y amargo caminar a nuestra gente. Y nosotros pensamos que una legalidad que destruye el conocimiento, la salud y la alegría, es una legalidad muy pequeña para hombres y mujeres tan grandes, y que nuestra ley es mejor, infinitamente mejor, que la ley de esos señores que, con vocación extranjera, dicen que nos gobiernan.
Subcomandante insurgente Marcos
jueves, 15 de mayo de 2008
Antoine de Saint-Exupery
Jairo Aníbal Niño
En los tiempos oscuros
debes aprender a
mirar las estrellas.
Pero no todas están arriba.
El Planeta Tierra
flota y gira en el espacio
y es necesario que sepas
que
mientras caminas
por el duro suelo,
miles y miles de estrellas
brillan bajo tus pies.
Jairo Aníbal Niño
Mark Twain
lunes, 12 de mayo de 2008
Hallazgo - Fernando Paz Castillo
¡Sí!... La vida no es más
de lo que es;
no es más que esa rosa
y su perfume;
que esas estrellas
y su luz;
que ese grito
y su desconsuelo;
que ese canto
y su cadencia;
que ese guijarro
y lo que hiere;
que esos labios,
promesas de palabras
buenas o malas
y que esas manos,
sendas de caricias
inquietas o
posadas de amor.
¡Sí!... La vida no es más
que todo esto,
conocido, temido
o desdeñado;
de todo esto
que, indiferente, se repite
y se renueva,
en caricia, en herida
o en espera.
Pero, sin embargo
todo es bello y noble en su momento,
cuando lo mira, quien lo mira;
como se debe mirar lo que se mira;
cuando lo aguarda, quien lo aguarda,
como se debe mirar lo que se aguarda;
cuando lo teme, quien lo teme,
como se debe temer lo que se teme;
cuando lo halla, quien lo halla,
como se debe de hallar lo que se halla,
después de olvidado, como se debe olvidar
lo que se olvida.
Sí... la vida no es más
que todo esto,
pero es algo,
cuando se pueder ser,
como lo quieren,
los que saben amar cuando se ama.
Fernando
Paz Castillo
miércoles, 7 de mayo de 2008
La Escopeta de Petronio - Triunfo Arciniegas
Petronio madrugó a cazar.
Se puso las botas de cuero de venado, el sombrero de plumas y los bigotes grandes y negros. Se acomodó el morral a la espalda y salió con la escopeta al hombro. La escopeta no fallaba.
Iba feliz, tarareando un bolero.
Petronio caminó casi dos horas y de pronto descubrió tres palomas en el aire. Ya las veía en el plato, doraditas, olorosas. Apuntó con su escopeta y disparó.
¿Y qué pasó?
En vez del tiro que bajaría las palomas del desayuno, la escopeta escupió flores. Las palomas se alejaron, saludando al hombre que le anunciaba la primavera. Petronio guardó las flores en el morral.






